Afrontar tiempos difíciles según el budismo

Afrontar tiempos difíciles según el budismo

Según el budismo, no debemos luchar contra la corriente, sino ser flexibles e inteligentes para que la solución de los momentos más difíciles pueda derivar de la adaptación y optimización de los recursos personales.

La buena voluntad o una actitud positiva no son suficientes para afrontar tiempos difíciles., aunque pueden ayudar. La existencia no sigue un guión fácil de interpretar.

Las contradicciones, las deficiencias y los deseos incumplidos son todos elementos de nuestro paisaje diario. Una peculiaridad de quienes padecen neurosis es pensar que son los únicos con problemas.

Los budistas tienen una forma completamente diferente de abordar los problemas. A diferencia de la mayoría de los occidentales, no intentan negarlos o deshacerse de ellos lo antes posible. Su actitud es definitivamente más adaptativa.

Pero no todas las situaciones son iguales. Encontrarse con un teléfono roto está muy lejos de pasar por un divorcio o la muerte de un ser querido. Sin embargo, El budismo nos enseña que estas situaciones son una oportunidad para desarrollar habilidades indispensables, que nos ayudan a afrontar tiempos difíciles. Veamos cuáles son.

«El arte de superar las grandes dificultades se estudia y se adquiere con la costumbre de afrontar las pequeñas».

-Cristina Trivulzio de Belgioioso-

Estrategias para afrontar tiempos difíciles según el budismo

1. No luches contra la corriente

No lo hagas, especialmente si hay mucha corriente. Una forma inteligente de lidiar con tiempos difíciles es no oponerse a ellos. Cuando las circunstancias son adversas, existe una gran tentación de gastar todas las energías para evitar lo inevitable.

Sin embargo, aceptar es el primer paso indispensable para encontrar la solución a un problema y reconocer sus límites. Acepta la realidad, por adversa que sea a tus deseos. Una actitud similar nos ahorra esfuerzos innecesarios y nos hace adoptar una perspectiva más realista y positivo.

2. Mirar hacia adentro es fundamental para poder afrontar tiempos difíciles

Es muy fácil caer en la tentación de justificar situaciones difíciles culpando a algo o alguien fuera de nosotros. Es cierto que muchas dificultades están influenciadas por factores fuera de nuestro control, pero nosotros, y solo nosotros, elegimos cómo reaccionar.

Siempre podemos actuar en cualquier situación, por difícil que sea, especialmente si volvemos la mirada hacia nuestro universo interior. Antes de buscar un culpable o culpar al destino por darnos la espalda, tratemos de abrir nuestro interior a estas experiencias difíciles, para que no nos contaminen.

3. Cada error o falta ofrece una lección

Para afrontar mejor los tiempos difíciles, deberíamos dejar de verlos como desagradables, como algo que hay que erradicar cuanto antes. Por el contrario, la comodidad extrema a menudo nos hace soberbios.

Una situación difícil siempre es una oportunidad para aprender algo sobre nosotros mismos o la realidad externa. El dolor revela nuevos aspectos de la existencia, de nosotros mismos o de quienes nos rodean. Es importante darle la importancia adecuada.

4. Lo que debe pasar, pasa

Los eventos son el resultado de múltiples factores que se han unido. Así como todo gran éxito viene por una razón, las dificultades o pérdidas también tienen un propósito. El mundo es como debe ser.

El presente es una síntesis de lo que ha sido. Todo acontecimiento, todo ser humano es fruto de lo que le precede. La realidad se manifiesta como debe ser, ni para bien ni para mal.

Cuando logramos enmarcar los acontecimientos desde esta perspectiva, somos capaces de aceptarlos e integrarlos de la mejor manera posible en nuestra historia personal.

5. Ahora, no más tarde

Los tiempos difíciles son una demanda de cambio. Un error, una perspectiva incorrecta o una acción pueden haber recordado una situación que experimentamos como problemática.

Lo correcto es iniciar cambios dentro de nosotros mismos, en el aquí y ahora. Sin esperar a que pase la tormenta para tomar las decisiones oportunas. Es en medio del ciclón que debemos movilizar todos los recursos para enfrentarlo.

6. Afronta los momentos difíciles con una sonrisa

Las sonrisas son el mejor antídoto contra la desesperación y el pesimismo.. Se vuelve aún más valioso en momentos en que todas las puertas parecen estar cerradas y los problemas son mayores que nuestra capacidad para resolverlos.

En estas situaciones, la sonrisa es una bendición. Puede que no llegue espontáneamente, por lo que debe buscarse. ¿En qué situaciones te encuentras sonriendo? Quizás sean los que más deberías buscar.

7. No juegues a las víctimas

La victimización proporciona cierto placer a quienes la usan. También ofrece varios beneficios, que sin embargo rápidamente resultan efímeros. Supone la renuncia a asumir el control general y la implementación de estrategias de afrontamiento efectivas a partir de los recursos en posesión.

Victimizarse a sí mismo prolonga las dificultades y limita la autonomía. A la larga, no resuelve nada y, además, provoca un estancamiento. No es una opción razonable, ya que limita aún más a largo plazo.

Conclusiones

Las 7 estrategias budistas para lidiar con tiempos difíciles son principios sólidos que permito desarrollar la paciencia, fortalecer el poder personal y aprender a tolerar hacia las situaciones más complejas para aprovecharlas al máximo.

Varela, F. (2010). El fenómeno de la vida. Comunicaciones Noreste Ltda.