Aprenda ejercicios que pueden ayudar en la creatividad.

La creatividad es una capacidad que todos desean tener bien desarrollada, porque a través de ella se obtiene innovación, resolución de problemas y facilidades en la vida cotidiana.

Independientemente de cualquier concepto, tiene lugar en nuestro cerebro, resultado de sinapsis y conexiones. Esto, en sí mismo, es un elemento muy útil para entender que es característico de cualquier ser humano, pero también capaz de desarrollarse.

Cuando somos niños, todavía no estamos «enjaulados» por las convenciones y creencias que limitan nuestra creatividad, por ejemplo «No creo que sea creativo, no tengo capacidad artística». Puede parecer absurdo, pero es real. Como esta frase, hay otras que damos por sentado y no entendemos.

Tenemos que deconstruir este modelo mental y rescatar la plasticidad de la creatividad. Entonces, conoce algunos ejercicios que te permitirán expandirlo.

Empiece a crear

La curiosidad es un aspecto fundamental de la creatividad. Impulsa descubrimientos e investigaciones y “desbloquea” la mente de los prejuicios, porque uno está en un proceso en el que todo necesita ser desentrañado, de forma pura, como cuando éramos niños. El siguiente ejercicio despertará la curiosidad.

Anote diariamente, en un cuaderno para este fin, todo (absolutamente todo) que esté viendo o percibiendo de su día: objetos, personas, comportamientos, naturaleza, olores, música, sentimientos, recuerdos, etc.

Escribe, dibuja, crea símbolos … Puedes registrarte como quieras.

Haga esto con al menos 50 notas. Todo vale: palabras sueltas, frases sin sentido, dudas, recordatorios, collages, fotos, lo que se te ocurra. Lo importante es empezar a hacer. Empiece por crear su cuaderno.

Desbloquea tu mente

Haga una lista de palabras al azar, a partir de la observación consciente de los entornos por los que pasa. Aprovecha tu material de trabajo (tu cuaderno) para este fin.

Permítase escribir sin temor a cometer errores, sobre todo porque no hay errores. Libera tu mente de cualquier juicio de valor.

Después de unos días, recupere esa nota e intente enumerar o conectar las palabras al azar. Repita el ejercicio tanto como desee durante al menos seis meses.

Sal de tu zona de confort

Imagínese en un lugar totalmente diferente de donde está, nuevo, surrealista, inexistente en el mundo real.

Crea incomodidad. Deje que su mente divague por un lugar totalmente desconocido, un entorno inusual y con el que no está familiarizado, incluso si se siente “fuera de lugar”.

Si prefieres escribir sobre una situación incómoda para ti, también es válido.

Escribe en tu cuaderno todo lo relacionado con este lugar o la situación, lo que puedes imaginar y cómo te sientes al experimentarlo todo.

Revíselo después de 15 días. Reflexiona sobre los sentimientos de ese momento y los actuales. Repite el ejercicio semanalmente.

Ver algo viejo desde una nueva perspectiva

Crea tu entorno o tu historia desde un entorno conocido o una situación real, desde un ángulo diferente o desde una nueva perspectiva.

Observa un entorno de tu preferencia, pero desde un punto en el que normalmente no te quedas, o piensa en una situación como si fueras una persona que no conoce el contexto (un poco más difícil al principio).

Elija tres objetos o tres colores de este entorno o relacione tres objetos o tres colores con la situación en la que está pensando. Escríbalo en el cuaderno.

Asocia cada atributo o color con un atributo, que puede ser un sentimiento, un adjetivo, un sabor, un aroma. Anote.

Imagina un escenario o situación en la que conviven objetos o colores, considerando la palabra atribuida a cada uno de ellos.

Por ejemplo:

Una calculadora, sentido común.

Un auricular de teléfono – conexión.

Una lámpara – pensamiento.

Escenario creado: un monasterio budista donde los aprendices están en meditación y donde la sabiduría es liberar el pensamiento para tener una conexión con el “yo superior”.

Anótelo en su cuaderno y repita el ejercicio al menos una vez a la semana. Entonces, ejercita mirándolo desde otra perspectiva. Notará que el entorno observado ya no será el mismo.

Aprende del subconsciente

Cuando soñamos, tenemos una expansión de la mente. Es posible que haya escuchado a alguien decir que tuvo una buena idea en un sueño.

Relaje su cuerpo y desconéctese de la electrónica, las redes sociales, al menos 30 minutos antes del ejercicio. Deje su cuaderno y lápiz o bolígrafo en la cabecera o cerca de la cama.

Piense en un problema que desea resolver, sus metas o una situación desafiante. Ve a dormir.

Cuando se despierte, piense en lo que soñó durante unos cinco minutos. Puede suceder que no recuerdes el sueño. No hay problema. Pruébelo la noche siguiente.

Anota los colores, sentimientos, palabras, personas, frases, sensaciones, imágenes en el cuaderno, incluso lo que no consideres importante, porque puede ser útil más adelante.

Repite este ejercicio todos los días. Al principio, puede que no haya una «respuesta» creativa, pero el cerebro se acostumbra a trabajar para el pensamiento creativo.

Haz conexiones

Escriba los nombres de objetos aleatorios en el cuaderno, por ejemplo, columpio, silla, árbol, casa, etc., en la cantidad que desee.

Piense en una forma de unirlos o conectarlos, además de sus funciones originales. Por ejemplo, la casa puede levantarse del suelo, unirse al árbol y convertirse en una casa en el árbol. El columpio puede unirse a la silla y convertirse en una mecedora. La idea es crear algo nuevo (aunque estos ejemplos son conocidos) a partir de lo existente, extendiéndose a conexiones cada vez más improbables e incluso extrañas. La lista aleatoria facilita el proceso.

El ejercicio también se puede realizar con ideas o situaciones muy diferentes.

Construye una «pirámide» de ideas

En el estilo de «lluvia de ideas», este ejercicio se realiza con más de una persona.

Desde una idea, una figura o un objeto, solicite que cada uno agregue un elemento a lo que ya está en papel, igual para todos.

Las personas que participan en el ejercicio definen el momento de finalizarlo. Al final, todos discuten el resultado, que se puede reiniciar si es necesario.

Repita este ejercicio siempre que necesite encontrar una solución o desarrollar un proyecto. Además de desarrollar el pensamiento creativo, fortalece el vínculo entre las personas.

En conclusión, existen infinidad de ejercicios que muchas veces podemos realizar para incrementar la creatividad. Al principio, pueden parecer extrañas y generar una negación. Lo importante es no darse por vencido, incluso si no se logran inicialmente los resultados deseados.

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Las personas creativas no se rinden, incluso ante ideas que a todos les parecen absurdas. No hay buenas o malas ideas para los creativos. Permítase intentarlo. Da la oportunidad de descubrir en ti una persona diferente, más conectada con tu esencia.

Cuando revise su “cuaderno”, después de un tiempo, notará cambios que nunca imaginó. ¡Buen ejercicio! ¡Buenas energias!