Autocuidado masculino: postura rígida y recaída en la salud

Si bien el ciclo natural del tiempo nos mueve en constante cambio, es común encontrarnos con situaciones que reflejan el modelo patriarcal hasta ahora vigente en la sociedad moderna. Si bien las mujeres son protagonistas del peso y el dolor en la historia, escapando de la persecución y luchando por un lugar reducido para ellas, el hombre, a su vez, cosecha los frutos de la autoridad que se les atribuye, no siempre con ventajas, porque cuando llega la figura de este “héroe” no es en absoluto inquebrantable.

En 2016, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mostró que la esperanza de vida de la población mundial era en promedio 74 años para las mujeres y 69 para los hombres. En 2019, a través de una encuesta realizada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), la estimación obtenida fue de 80 años para las mujeres y 73 años para los hombres, en tierras brasileñas. La realidad es que dentro del universo masculino, los temas sobre el autocuidado continúan siendo considerados tabú. ¿Porque sera?

Desde la infancia, a los niños se les enseña a no mostrar sentimientos. Crecen aprendiendo que deben ser valientes, violentos, luchadores, proveedores. La gran mayoría de este tipo de creación ocurre bajo la mirada viril de padres, abuelos, tíos, primos o figuras masculinas que perpetúan ciertos patrones de comportamiento tóxico. Frases como “el hombre no llora” y “a la mujer le gusta un hombre” son algunos de los ejemplos impresos y apoyados, lamentablemente, en el colectivo.

En la juventud, los chicos afrontan la pubertad de forma más seca y reprimida, sin tanta apertura al diálogo. Muchos asumen la familia y las responsabilidades temprano, con poca madurez. En la mayoría de los casos, el compromiso con la salud se delega (o es voluntario) en la pareja o en la madre. Los motivos del rechazo son variables y dependen de diferentes factores y contextos en los que se inserta este hombre, sin embargo, la vulnerabilidad es la situación probable de estos ambientes.

Esfuerzo y dedicación marcan la densa saga de cambiar la triste realidad de la salud del hombre.

En 2009, el Ministerio de Salud instituyó una ordenanza destinada a promover acciones cautelares preparadas para una adecuada recepción de este público. La Política Nacional de Atención Integral a la Salud del Hombre (Pnaish) se lanzó de acuerdo con estos cinco pilares que sustentan el programa: acceso y recepción; paternidad y cuidado; enfermedades prevalentes en la población masculina; prevención de violencia y accidentes; y salud sexual y reproductiva.

A diferencia de las niñas, que visitan con más frecuencia al médico debido a la menstruación y otros problemas femeninos, los estudios de Pnaish, en conjunto con el Plan de Acción Nacional (PAN), revelaron que la demanda de atención del hombre ocurre cuando la enfermedad ya está presente. en un estado avanzado. En los casos de cáncer de próstata, cerca del 60% de los pacientes llegan a la primera consulta con una condición muy crítica, según el Centro de Referencia para la Salud del Hombre del Estado de São Paulo.

Hasta que se completó Pnaish, se realizaron encuestas de mapeo entre hombres de 25 a 59 años en las siguientes ubicaciones: Goiânia (GO), Joinville (SC), Petrolina (PE), Rio Branco (AC) y Rio de Janeiro (RJ). Los indicadores también apuntaron al desempeño de los profesionales del área, priorizando la formación de equipos y la difusión de la campaña como fundamentales para reducir los problemas que afectan el avance del enfoque de servicio.

Falta de prevención, miedo, vergüenza, exposición a la fragilidad: son varios los motivos que contribuyen a este agravamiento. La alerta fue destacada por la campaña November Blue, adoptada por el Instituto Lado a Lado pela Vida (LAL) en 2008, inspirada en Movember, creada en Australia. En 2016, el Instituto del Cáncer diagnosticó más de 60 mil casos de cáncer de próstata, identificándolo como la causa de muerte para el 28,6% de la población masculina.

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Las medidas adoptadas sirven para contribuir a la conciencia de todas las partes involucradas en el espacio del hombre. Gracias a Internet, el debate se ha ampliado. Temas de la imaginación masculina como el machismo hoy se encuentran en películas, series, programas de televisión, sirviendo como ensayos y testimonios de avances quizás sutiles. Lo cierto es que con cada paso hacia el futuro, la esperanza siempre estará en un escenario más positivo y feliz.