Bostezar es contagioso: ¿por qué?

Bostezar es contagioso: ¿por qué?

¿Sabías que el 60% de las personas bostezan cuando ven a otra persona haciéndolo? ¿Por qué bostezar es contagioso? ¿Qué dice la ciencia al respecto?

¿Has oído hablar alguna vez de los fenómenos ecológicos? Esta es la repetición automática de las palabras y acciones de otras personas. Un ejemplo de un ecofenómeno podría ser cuando lo imitamos cuando vemos a alguien bostezar. Pero ¿Por qué bostezar es contagioso?

El psicólogo Robert Provine (1986) nos dejó esta máxima: «El bostezo puede tener el cuestionable privilegio de ser, entre los diversos comportamientos humanos más comunes, el menos comprendido ”. Años después, ¿podemos responder a esta afirmación utilizando la neurociencia? ¿Hay una sola explicación o hay varias? Estamos a punto de averiguarlo.

¿Por qué bostezar es contagioso?

Según un estudio de Romero et al. (2014), aunque muchos animales bostezan, solo los humanos, los chimpancés, los perros y los lobos son capaces de infectar el bostezo. Pero, ¿por qué y cómo sucede? En este espacio nos centraremos en las principales explicaciones de este fenómeno en humanos.

Activación de la corteza motora

En 2017, un grupo de científicos de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, concluyó un estudio de investigación publicado más tarde en Biología actual. En este estudio intentamos responder por qué el bostezo es contagioso.

Según investigadores británicos, esta acción consistiría en un reflejo del cerebro, que activa el área encargada de controlar la función motora. La tendencia a dejarnos contagiar por los bostezos ajenos se originaría en la corteza motora primaria del cerebro, área que tiene la tarea de realizar el movimiento a través de impulsos neuronales.

¿En qué consistió el experimento?

Durante la investigación, se enseñó a un total de 36 voluntarios adultos cómo contener los bostezos mostrando videos que mostraban a personas bostezando. Posteriormente se tuvieron en cuenta todos los bostezos emitidos (incluidos los reprimidos).

Usando la técnica de estimulación magnética transcraneal (TMS), los investigadores pudieron analizar la relación potencial entre la base neural del bostezo y la excitabilidad del sistema motor.

Era más o menos probable que el grupo se infectara bostezando sobre la base de la excitabilidad cortical personal y la inhibición de la corteza motora primaria. Esto explicaría por qué algunas personas bostezan más y es más probable que imiten el bostezo.

¿Podemos reprimir el bostezo?

¿Estás siempre infectado por los bostezos de los demás o este reflejo es controlable? Según los mismos investigadores, la capacidad de resistir el contagio es limitada; añaden que tratar de reprimir los bostezos podría aumentar el impulso.

Durante el experimento se pudo constatar mediante estimulación eléctrica que a mayor excitabilidad motora, mayor vulnerabilidad al contagio. Entonces no, realmente no podemos controlarlo, porque tenemos una predisposición innata a ello.

Estudiar los bostezos para comprender las causas de ciertos trastornos.

El estudio en cuestión puede ser útil para los académicos para identificar con mayor precisión las causas de ciertas enfermedades en las que se ha observado un aumento de la excitabilidad cortical o una reducción de la inhibición fisiológica.

Es imposible evitar ciertos eco-fenómenos comoecolalia (repetición de las palabras o frases del interlocutor) o ecopraxia (repetición automática de las acciones del interlocutor). Esto ocurre en casos de demencia, autismo, epilepsia o síndrome de Tourette.

Georgia Jackson, jefa del experimento descrito y profesora de Neuropsicología Cognitiva en el Instituto de Salud Mental de Nottingham, explica lo siguiente:

Consideramos que estos hallazgos son de gran importancia para una mayor comprensión del vínculo entre la excitabilidad motora y la aparición de ecofenómenos en una amplia gama de patologías clínicas asociadas con un aumento de la excitabilidad cortical y / o una reducción de la inhibición fisiológica.

-Georgina Jackson, directora de estudio-

Además, Jackson añade que parecería posible mejorar las condiciones de los sujetos con síndrome de Tourette. Reducir los niveles de excitabilidad del motor para reducir los tics..

Más explicaciones de por qué el bostezo es contagioso: empatía, genética y sincronización

Antes de este estudio, otros científicos habían intentado responder a esta pregunta; muchos hablaron del contagio empático como posible explicación. Según esta teoría, ver a alguien bostezar, inconscientemente establece una especie de empatía con la persona, por lo que se realiza el mismo gesto y esto sería imposible de evitar, como si fuéramos su reflejo.

Esta teoría cuenta con numerosos partidarios y sugiere que la capacidad de interpretar los sentimientos de los demás nos llevaría a ponernos en su lugar y sentirnos como ellos. Sería esta habilidad la que nos haría bostezar.

Otros estudios sobre el contagio del bostezo se refieren aactivación de ciertos circuitos cerebrales de la empatíae involucrando a las ahora conocidas neuronas espejo. Estas neuronas parecen actuar como un reflejo interno de los movimientos que observamos en otras personas.

¿Por qué bostezar es contagioso? Una última explicación posible

Otra posible explicación de este fenómeno se refiere a la comunicación y la sincronización. Al respecto, el investigador y profesor de psicología Matthew Campbell afirma lo siguiente:

Una posibilidad es que copiar bostezos contribuiría a la sincronización grupal en las especies sociales que coordinan sus niveles de actividad.

-Matthew Campbell-

Esto significa que este gesto se originaría a partir de una acción imitativa, es decir copiar el bostezo parece contribuir a la armonía en el grupo. Por eso, según Campbell, a la hora de comer, todo el mundo come (incluso comer parece contagioso), y lo mismo ocurre con otras funciones como el movimiento o la postura.

  • Georgina, M. Jackson y col. (2017). Una base neuronal para el bostezo contagioso. Biología actual. DOI: 10.1016 / j.cub.2017.07.062.
  • Romero T, Ito M, Saito A, Hasegawa T (2014). Modulación social del bostezo contagioso en lobos. PLoS ONE 9 (8): e105963. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0105963