Ciencia, educación y multiculturalismo en Richard Rorty

V¿Sabes quién era Richard Rorty? ¿No? Entonces, déjame decirte … Fue un gran pensador estadounidense de finales del siglo XX que defendió el pragmatismo como filosofía de vida. Para él, la educación, en las sociedades democráticas contemporáneas, debe individualizarse de acuerdo con el ethos cultural y científico de cada cultura. Esto tiene las siguientes implicaciones.

Primero, la difusión de la el conocimiento científico y las corrientes migratorias exponen la desigualdad social y sus conflictos congénitos han acelerado el pluralismo cultural y religioso, la revisión de los cimientos de creencias y la tolerancia multicultural. En otras palabras: El multiculturalismo contemporáneo separa a los pobres de los ricos, a los que tienen el poder y a los que viven al margen de la sociedad.
Dos científicos que trabajan en el laboratorio.  Todos visten de blanco.

En segundo lugar, Rorty dice que las teorías sobre las causas de la desigualdad y la injusticia social revelan las grandes tragedias de principios del siglo XXI, que son la repetición de Patrones totalitarios de consumo, comportamiento y cosmovisión. Para él, la transmisión pedagógica de la ideología y la alienación son ya elementos suficientes de movimientos por venir, como el prejuicio, la alienación, el fascismo, la xenofobia, etc.

En este contexto, para el filósofo, la eficacia de las acciones educativas radica más en alimentar la esperanza que en enseñar la verdad.

En tercer lugar, Rorty informa que la historia de la filosofía conoce dos tradiciones: platónico, orientada a la definición incondicional de la verdad ideal y perfecta, en oposición a la realidad aparente y actual, por tanto, inmutable; y el antiplatonista (Hegel, Marx y Nietzsche), centrado en la concepción de la verdad como producto de las relaciones sociales, políticas y económicaspor tanto, sujeto a transformaciones históricas.

Cuarto, Rorty opta por la segunda tradición, pero con reparaciones. Para él, no se puede criticar la ideal x verdad aparente sin caer en la misma lógica platónica. Entonces, para salir del impasse, propone la enseñanza holística en su totalidad. El concepto de verdad cambia, lo que para él significa «Coherencia entre proposiciones».

Por tanto, comprende que la verdad o falsedad de un concepto o enunciado depende del contexto generador y del uso.

En otras palabras, las palabras son instrumentos, productos humanos, para interpretar, conservar y transformar, en definitiva, para adaptar al hombre a su entorno, para cumplir funciones predeterminadas.

En quinto lugar, Rorty afirma: si cuidamos de la libertad, la verdad se cuidará sola. Según el autor, la solución pedagógica no reside en la construcción de una teoría o principio fundamental, sino en la democracia como experiencia social exitosa. Disputado sobre los caminos de la democracia, responde: «La historia aún no ha terminado». Es decir, para él la humanidad debe cultivar lo que ya ve, es decir, tolerar las diferencias y reconocer la libertad individual y la singularidad de las expresiones culturales.
Clase en un auditorio completo.  Muchos estudiantes.  Un profesor al fondo.

En sexto lugar, aclara Rorty: el sacerdote, el sabio, el filósofo y el educador no predican la fidelidad a la verdad cristalizada y dogmatizada, sino la esperanza que alimenta la conversación continua y plural dirigida a la edificación de las personas.

Para él, el papel de todas las personas que se ocupan del conocimiento, la ciencia y la educación debe ser enseñar la verdad, aunque para eso sea necesario sufrir las consecuencias de la censura o incluso sufrir con la exclusión de la comunidad. eso pertenece.

¿Quién se atreve a tomar ese camino? También cabe preguntarse lo siguiente: el problema de una filosofía o pedagogía que da más valor a la esperanza que a la verdad no es «¿qué somos?», Sino «¿en qué podemos llegar a ser?». Si nos ocupamos de la verdad, ¿se cuidará la libertad de sí misma? Si cuidamos de la libertad, ¿la verdad se cuidará sola? ¿Cómo responder a estas preguntas?
Cuaderno con imagen de libros.  Concepto de libro electrónico.

Así, se verifica en la obra de Richard Rorty, especialmente en su libro «La filosofía y el espejo de la naturaleza», que sirvió de base para la construcción de este artículo, la certeza de que el primado de la educación no es enseñar la verdad, sino alimentar la esperanza, es decir, reorientar y vincular el sentido de la acción educativa, es decir, ampliar los derechos individuales y colectivos ya reconocidos e incluyen derechos aún no admitidos, en definitiva, tender puentes entre civilizaciones y cultivar la tolerancia mutua.


También le puede gustar otro artículo de este autor. Acceso: ¡El peor dolor del mundo!