Confianza

¿Todavía podemos confiar en alguien?

Esta pregunta es pertinente en casi todos los diálogos. El ser humano ha perdido la confianza en los demás e incluso en sí mismo. Cuántos dicen enfrentar un desafío: no puedo hacer esto. ¿Cuántos ni siquiera intentan darse el derecho de acertar o fallar?

Estamos a merced de una densa ola de negatividad que lo impregna todo pesimismo y desconfianza. El sentido moral fue denigrado dando paso a prometedoras ventajas. Se ha abolido la lealtad en nombre del derecho de expresión. El compañerismo desaparece dejando a muchos en soledad.


Miramos a nuestro alrededor no buscando belleza, sino buscando un ataque. ¡Somos ladrones de nosotros mismos! Robamos el placer de ser felices. Robamos las ganas de amar y ser amados. Robamos la paz del deber cumplido. Robamos la alegría de creer en la bondad humana.

Confiemos en Dios que todo lo ve y dará a todos lo que es justo. Creemos en las personas incluso a riesgo de decepcionarse. Si eso sucede, el ajuste de cuentas no será nuestro. Atraemos lo que emanamos.

SI CONFÍA EN QUE HAY UN MUNDO MEJOR.

Luz y paz.