Consejos para prevenir ataques de pánico

UNA la ansiedad es normal. ¿Quién nunca ha estado nervioso antes de un proceso de selección? ¿Y qué pasa con el frío en el estómago antes de conocer al ser querido? ¿Quién nunca ha tenido aprensión antes de un examen? Dadas estas situaciones, no pudimos razonar, estábamos pánico y perdemos el sueño. Nos ponemos nerviosos, realmente eléctricos y caminamos.

Esta sensación de excitación excesiva nace en el sistema nervioso central. Cuando estamos a punto de afrontar situaciones fuera de nuestra zona de confort, o incluso de peligro, el corazón se acelera, sudamos mucho y sentimos una especie de «vacío» en el estómago. La ansiedad es una táctica del sistema nervioso central para preparar al cuerpo para luchar o huir.

En ocasiones normales, nos enfrentamos al miedo y realizamos la actividad. Pero, la ansiedad de algunas personas se vuelve constante. En este caso, el ritmo cardíaco acelerado y la sudoración excesiva se acompañan de temblores, dificultad para respirar, náuseas, entre otros síntomas físicos. El individuo siente que se volverá loco y cree que morirá en cualquier momento. El trastorno de pánico, conocido popularmente como síndrome de pánico, es una serie de crisis de miedo y desesperación.

Según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, aproximadamente el 5% de los adultos ya han experimentado un ataque de pánico. La primera crisis ocurre entre los 15 y los 30 años. Sin embargo, los niños de entre 7 y 10 años y los ancianos también se ven afectados. La genética, el estrés extremo, la enfermedad y la muerte de personas cercanas, el historial de violencia son las causas del trastorno. Las crisis no son periódicas. Los intervalos pueden ser minutos, días o meses. La mayor incidencia se da en mujeres. Los factores hormonales, el viaje múltiple y la exigencia de estar siempre bella provocan ansiedad.

¿Qué sucede en el cerebro durante un ataque de pánico?


pánico

Investigadores de la Universidad de São Paulo (USP) estudiaron a 19 personas con trastorno de pánico y 20 personas sanas. Las imágenes de resonancia magnética identificaron cambios en el cerebro de quienes padecían la enfermedad. El volumen de la ínsula y el tronco encefálico son mayores. Por el contrario, el cíngulo anterior es más pequeño. La ínsula es un lobo en el hemisferio central, que se activa cuando nos reímos de un chiste, escuchamos música o queremos vengarnos. La ínsula también está relacionada con las fobias y el trastorno obsesivo compulsivo. El tronco cerebral trabaja con la médula espinal y regula la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración. El cíngulo anterior está relacionado con la percepción de ansiedad.

Complicaciones

Cuando no se trata, el trastorno de pánico disminuye drásticamente el desempeño profesional y estudiantil, dificultando las relaciones con la familia, los amigos y los amantes. El paciente se deprime y comienza a beber compulsivamente, incluso usando drogas ilícitas. Aproximadamente el 60% de los pacientes desarrollan depresión y el 12% intenta suicidarse. La agorafobia también es otra consecuencia. Este trastorno se confunde con el trastorno de pánico. La agorafobia proviene de dos palabras griegas ágora, plazas de Grecia donde la gente se reunía e intercambiaba bienes y fobos, lo que significa miedo. Inicialmente designó el miedo a los lugares abiertos. Actualmente, la definición del Manual de Diagnóstico y Estadística de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría es el miedo a estar en algún lugar del que sería difícil escapar o recibir ayuda, si fuera necesario. El individuo siempre sale de la casa acompañado de una persona de confianza, de lo contrario deja de ir a lugares “peligrosos”.

¿Qué hacer durante las crisis?

Si encuentra a alguien con los síntomas presentados, puede ayudar. Si es posible, lleve a la persona a un lugar tranquilo. Afloje la ropa de la persona para que se sienta cómoda. Realiza técnicas de relajación, meditación y oraciones. Relaja los grupos de músculos más tensos (rostro, cuello, cuello, hombros, brazos y pecho). Hable, demuestre que comprende el problema y que está disponible. Controlar tu respiración también es muy importante. Pídale a la persona que inhale y exhale lentamente. Pídale a la persona que haga los siguientes ejercicios de respiración.


pánico

Respiración diafragmática

También conocido como respiración profunda. Agranda el diafragma y lleva aire rico en oxígeno al abdomen. La capacidad de los pulmones aumenta al doble. Todo el cuerpo está más oxigenado. La respiración diafragmática es ideal para los ataques de pánico. Otra indicación de ejercicio es para quienes padecen insomnio. Vea el paso a paso.

  • La persona debe estar sentada o acostada
  • Coloque su mano sobre su vientre cerca de su ombligo
  • Con los ojos cerrados, concéntrate en respirar
  • Inhala por la nariz y llena tus pulmones de aire. Lleve aire al abdomen hasta que sienta movimiento. Para ayudar con el ejercicio, finja llenar una vejiga en su vientre.
  • Inhale contando mentalmente hasta cuatro, hasta que sus pulmones y abdomen estén agrandados
  • Aguante la respiración contando mentalmente hasta dos. Llena tu abdomen y pulmones
  • Exhala lentamente por la boca. Cuente mentalmente hasta cinco y vacíe completamente sus pulmones y abdomen
  • Conserve sus pulmones y vuelva a hacer los ejercicios dos veces

Comentarios

  • Haz los ejercicios al menos una vez al día.
  • Trate de hacer menos movimientos del pecho (movimiento del pecho) y más movimientos abdominales
  • Cada respiración debe tomarse diez veces. Cada ejercicio también se puede repetir durante tres o cinco minutos. No se alarme sintiéndose mareado o viendo «bolas» después de abrir los ojos. Los síntomas indican una mayor oxigenación cerebral.
También te puede interesar:
  • Cómo la comida puede ayudar a combatir el trastorno de pánico
  • Síntomas de depresión: ¡no ignore los signos!
  • 10 consejos para relajarse en 60 segundos

Diagnóstico del trastorno de pánico

Primero, se ordenan análisis de sangre para evaluar la función tiroidea y un electrocardiograma. Después de la evaluación física, el psiquiatra actúa. El diagnóstico de trastorno de pánico sigue ciertos criterios.

  • Crisis inesperadas y frecuentes
  • No pueden haber sido causadas por el uso de sustancias lícitas e ilícitas.
  • Una crisis debe haber estado acompañada de miedo y angustia
  • Sensación de pérdida de control.
  • Ataque cardíaco
  • Cambios repentinos de comportamiento

pánico

Tratamiento

El tratamiento consiste en combinar fármacos y terapia. La terapia cognitivo-conductual (TCC) se usa ampliamente. Esta corriente lleva a comprender el problema y aprender a afrontarlo. El tratamiento dura entre 6 meses y 1 año. Las convulsiones generalmente se vuelven más intensas 48 horas después del inicio de la ingesta de medicamentos. Sin embargo, cabe destacar que los primeros resultados aparecen entre las 2 y 4 semanas. Si no ve ninguna mejora en este período, consulte a su médico.

Medidas complementarias

  • Suministro equilibrado. Invierte en alimentos ricos en vitamina B (salvado de avena, salmón, plátanos y naranjas). Busque un nutricionista para evaluar sus hábitos alimenticios. Beber 1,5 agua al día también es fundamental. El par asegura el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
  • El ejercicio físico libera los neurotransmisores serotonina y dopamina al torrente sanguíneo. Caminar 3 veces por semana durante 30 minutos es bueno para la mente y el cuerpo. Antes de cualquier actividad física, busque un educador físico.
  • Respirar profundamente reduce el estrés. Los ejercicios de meditación, yoga y estiramiento ayudan al individuo a respirar correctamente, por lo tanto, aporta una enorme relajación.
  • Bebe tés calmantes. La manzanilla, el bálsamo de limón, la hoja de naranja o la lavanda son calmantes naturales.

Rol familiar

La familia tiene un papel muy importante. Cuando los miembros de la familia dicen que está bien, falta de trabajo o un novio (a) contribuyen negativamente. Se trata de subestimar el problema y la persona, por tanto, es clasificar al paciente como inútil. Las familias muy religiosas pueden pensar que es «mal de ojo» y llevar a la persona a servicios religiosos. Nada en contra, sin embargo, el consejo médico es fundamental para el correcto diagnóstico y prescripción de los tratamientos. La sobreprotección también es perjudicial. Siga al médico, hable siempre, pero no se pegue al talón de la persona. La familia necesita leer sobre ello, hay varios libros y sitios web con información. Hablar con médicos y asistir a grupos de apoyo también es clave para comprender el problema. Vea más consejos para miembros de la familia.

  • Mantén la paz. Sin discusiones y peleas
  • Sea optimista. Nunca diga «puede ser que el tratamiento funcione». Explique que si se sigue el tratamiento al pie de la letra y con el apoyo de la familia, todo saldrá bien.
  • No muestre nerviosismo cuando un familiar esté en crisis
  • Evita hacer sorpresas


pánico

¿Cómo prevenir los ataques de pánico?

Hay formas de evitar las crisis. Estas son medidas simples que marcarán una gran diferencia. Los consejos se dividen en 3 grupos.

Acciones generales de salud y bienestar

  • Nunca use medicamentos sin receta
  • Come cada tres horas

  • Beba un máximo de cuatro tazas de café al día. El último debe ser a las 4 pm

  • Visite a su médico regularmente para un chequeo

  • Conciliar la vida laboral y personal

  • Gestionar finanzas

  • re

    al menos 8 horas al día en un ambiente sin ruido y sin luz

  • Evite el alcohol y el tabaco

Acciones de aprendizaje para afrontar el problema

  • Haga una lista de sus actividades diarias
  • Registre los tiempos, lo que estaba haciendo y pensando durante la crisis.
  • Comprueba qué tienen en común los episodios
  • Establezca metas para revertir la situación
  • Imagina el mejor y el peor escenario. Analiza las mejores actitudes en cada caso.
  • No lea ni mire informes sobre desastres
  • Busque ayuda medica

Acciones de control de crisis de ansiedad

  • Si estás en una reunión o clase, detén la actividad y abandona el lugar.
  • Respira lenta y profundamente
  • Relaje sus músculos con estiramientos
  • Elimina los pensamientos negativos con medidas simples. Cuente hasta cierto número, deletree palabras o repita frases positivas («Todo saldrá bien», «Puedo resolver este problema», «La crisis está pasando»).
  • Planifica una nueva forma de actuar
  • Toma acción de nuevo


pánico

El trastorno de pánico no es frescura. El paciente cree que puede morir en cualquier momento. Imagínese en su lugar de trabajo, en la escuela, en la casa de un amigo y empiece a temblar, a sudar frío y le resulte difícil respirar. La enfermedad puede socavar la vida personal y social. Los desprevenidos piensan que es «extraño», algo para llamar la atención.

El prejuicio es tan dañino como el pánico. Cuántas personas creen realmente que «no es nada» y no buscan consejo médico. Pasan años y años sufriendo porque no quieren que los vean como locos. Para mantener las apariencias, el usuario puede arriesgar su vida. Recuerde que el trastorno de pánico puede provocar depresión y suicidio.

Una persona ansiosa crónica siempre deja señales.

Pierde el sueño por situaciones que aún no han sido confirmadas. Sufre por cosas que están más allá de su alcance. Observe sus actitudes y hable con la persona. Esté disponible para café, almuerzo, abrazos y arrebato. Hablar puede que no lo resuelva, pero siempre es bueno hablar de lo que nos aflige.

Cuando experimente un ataque de pánico, lleve a la persona a un lugar tranquilo. Si no sabe cómo actuar, pregúntele qué espera de usted. Pero al menos trata de aflojarte la ropa y cantar palabras tranquilas. Abraza y reza una oración mentalmente y transmite energía positiva. Está científicamente comprobado que la espiritualidad es buena para la salud. La fe es buena para quien la siente. Puedes contagiar a una persona con tu optimismo.

La información siempre es bienvenida. Busque fuentes confiables en Internet. La enfermedad es aterradora, pero también lo es la oscuridad de la ignorancia. Las empresas y las escuelas deben dejar espacio para las discusiones para identificar posibles casos. Refiera a las personas que ya están enfermas para recibir tratamiento. El trastorno de pánico debe tomarse en serio.

Escrito por Sumaia Santana del equipo Eu Sem Fronteiras.