Corazones de acero que esconden sentimientos

Corazones de acero que esconden sentimientos

Algunas personas pueden parecer frías y entumecidas, por eso el epíteto corazones de acero. Pero lo que sienten por dentro es muy diferente.

Los corazones de acero son fríos, desagradables e incluso pueden parecer indolentes.. Estas personas parecen tener un corazón tan duro que solo se sienten arañados por unas pocas emociones.

Tienen ojos que no lloran, labios que no sonríen, manos que no se tocan. Nunca abandonan el papel de espectadores, dan la sensación de que nada de lo que está sucediendo les interesa o les importa. Sin embargo, en realidad son extremadamente frágiles.

A veces usamos armadura, creyendo que así no sentiremos dolor, pero no nos damos cuenta de que aislándonos solo nos lastimamos.

¿Quiénes son los corazones de acero?

Cuando hablamos de «corazones de acero», nos referimos a aquellos que tienen dificultades para expresar lo que sienten. Algunas características típicas de estas personas son:

  • Presunción. Pueden llegar a creer que los demás saben cómo se sienten, por lo que dejan de mostrarlo.
  • Perfeccionismo. Son personas a las que les cuesta admitir que pueden cometer errores. Y mostrar debilidad es un error para ellos.
  • Baja autoestima. Los hace incapaces de mostrar sus sentimientos, porque se sienten tan inútiles que piensan que no vale la pena expresarse.
  • Temor. Pueden tener miedo de enfrentar conflictos y mostrar sus emociones.
  • Pensamiento catastrófico. Pueden pensar que todo está perdido. Entonces, ¿por qué esforzarse?
  • Mala comunicación. Es posible que no puedan comunicarse.
  • Timidez. Hay personas que, sintiendo el deseo de compartir lo que les sucede, se ven frenadas por la ansiedad que les produce la idea de empezar a caminar por un terreno desconocido.
  • Mecanismo de defensa. Las personas con corazones de acero pueden ocultar lo que sienten para protegerse. Lo hacen como un mecanismo de defensa contra la posibilidad de ser vulnerable.
  • Sensación de problemas. Apenas se escuchan el uno al otro, por lo que les cuesta entender cómo se sienten.

Cada persona es diferente, y en eso radica la autenticidad de cada uno de nosotros. Los corazones de acero pueden tener una o más de estas características.. El denominador común es que son incapaces de reservar un espacio para las emociones.

Aunque no expresan sus emociones, disfrutan de un universo emocional como el nuestro. El problema es que no lo saben o no quieren comunicarlo. Los mecanismos por los que esto sucede pueden ser más o menos conscientes.

Pero, ¿cómo funcionan los corazones de acero? Estas personas pueden mostrarse a los demás como duros o distantes. Por eso dan la impresión de estar entumecidos.

Las personas que son frías como el hielo, hasta el punto de no sentir compasión o empatía hacia los demás, existen, pero padecen una forma de psicosis. Afortunadamente, no todos los corazones de acero son así. Como anticipamos, algunos se muestran de esta manera por timidez, miedo, miedo a cometer erroresetc.

Cómo aprender a manejar las emociones

Es importante aprender a manejar sus emociones. ¿Porque? así es como es más asertivo con ellos mismos y con los demás. Aquí hay algunas pautas para hacer esto:

  • Acepta tus sentimientos. Reconocer las emociones y aceptarlas nos ayuda a crecer y a conocernos mejor.
  • Mejorar la autoestima. Cuando reconocemos nuestro valor, nos damos cuenta de lo importantes que somos. Esto nos ayudará a saber que nuestras emociones también lo son. De esta forma podremos enfocar nuestra atención en ellos cuando sea necesario, para crecer y mejorar nuestras relaciones.
  • Liberación. Cuando la timidez se apodera de nosotros, nos encerramos en nosotros mismos y tiramos la llave por la ansiedad que nos provoca el encuentro con el otro.
  • Frente a los miedos. Puede que tengamos miedo, pero además de reconocerlo, necesitamos entender por qué ocurre y dejarlo salir. Esto hará que sea más fácil expresar lo que sentimos. Además de esto, si ignoramos lo que dirán los demás o nuestras suposiciones sobre cómo reaccionarán o cómo deben hacerlo, viviremos momentos auténticos y nos expresaremos sin presiones.
  • Intenta expresar tus emociones. Cuando pasamos buena parte de nuestra vida sin mostrar lo que sentimos, cada vez es más difícil hacerlo. Obtener ayuda de las personas más cercanas a nosotros facilitará la tarea.
  • Autoconocimiento. Conocernos nos permitirá identificar nuestras emociones y expresarlas de forma asertiva.

Manejar las emociones no es fácil, pero tampoco imposible. Lo fundamental es reconocerlos, vivirlos, saber expresarlos y reconocer los momentos adecuados para hacerlo.

No todos somos iguales, entonces todos los expresamos de manera diferente. Aunque a primera vista pueda parecer de poca importancia, esta acumulación de sentimientos puede abrumarnos a largo plazo.

Aleja los corazones de acero

Con esto no nos referimos a las personas, sino a esos corazones rígidos y fríos que a veces llevamos dentro. Esto nos ofrecerá grandes beneficios. Veamos cuales:

  • Calma la ansiedad.
  • Incrementa la empatía.
  • Disminuye el estrés.
  • Animarlos a conocerse más.
  • Incrementar el autoconocimiento.
  • Fortalece las relaciones con los demás y contigo mismo.
  • Mejora la autoestima.
  • Fomentar la comunicación asertiva.

Para disfrutar de estos beneficios, Es recomendable conocer técnicas específicas que nos hagan más conscientes de nuestras emociones.. Esto es sugerido por muchos psicoterapeutas, quienes enfatizan la importancia de la educación emocional tanto para profesores como para estudiantes.

Aunque haya corazones de acero, eso no significa que no se puedan ablandar poco a poco. A través de un adecuado manejo emocional, serán más asertivos y, poco a poco, se irán quitando esa fuerte armadura que los hace parecer entumecidos.

  • Redondo, NA (2010). La educación emocional y la comunicación escolar. Vivat Academia, 113, págs. 79-87.