Creencias limitantes

UUna de las frases que más escuchamos en estos tiempos, especialmente para quienes están en la onda del autoconocimiento, del despertar, es: “hay que despejar las creencias que te limitan”. Parece que estamos lloviendo sobre la lluvia: ¿otra vez esta charla de creencias?

¡Hasta aquí todo bien! Tú, que estás leyendo esto, probablemente creas y comprendas que somos seres cuyo inconsciente se va formando desde niños a través de percepciones que guardamos de todo lo que nos rodea. Esta información es transmitida por nuestros padres, los medios de comunicación, la escuela, el sistema, el inconsciente colectivo y todo lo que se conecta con nosotros.

Nuestro subconsciente guarda algunas «verdades» que parecen absolutas y que se guardan en un pequeño programa en el que transcurre la vida. Y se activarán siempre que nos enfrentemos a una situación en la que este conocimiento parezca útil. Puede ser una palabra, un sonido, un olor, un gesto, cualquier cosa puede desencadenar este recuerdo.

Algunas son positivas y nos ayudan a crecer y desarrollarnos, pero otras pueden paralizarnos.

Cada vez que algo saca a la superficie una de estas creencias, inconscientemente, nos sabotearemos al no permitir que florezca todo nuestro potencial, lo que nos hará perder oportunidades para una vida plena en todos los ámbitos. Estas creencias enmascaran nuestra dificultad para cambiar nuestras vidas, al no estar dispuestos a salir de la zona de confort y experimentar lo nuevo.


Un puño cerrado de una mano humana que brota del suelo como un árbol que crece de sus raíces.

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¿Y qué tiene que ver la transición planetaria con eso? ¡Todas! ¿Cómo podemos querer cambiar un planeta si somos incapaces de cambiar lo que limita nuestra propia conciencia? ¿Qué nos impide seguir adelante? El cambio del planeta solo ocurre con nuestro cambio personal, con el coraje de mirar con verdad y cariño nuestros propios problemas. ¡Creamos el mundo en el que vivimos y la limpieza comienza en casa!

Pero, ¿cuáles son estas creencias? ¿Cómo puedo identificarlos? E, identificándolos, ¿qué hago para limpiarlos?

Hoy, pensemos un poco en las creencias que pueden interferir en nuestras relaciones.

Cuántos de nosotros no nos hemos preguntado: ¿por qué no puedo encontrar a nadie con quien compartir mi vida? O, aún así, encontrar a alguien, pero a la hora de establecer algo más serio, ¿pasa algo y la relación no avanza? Y así, estamos atrapados en una visión victimizada de nosotros mismos, incapaces de encontrar el hilo del hilo que nos llevaría a una respuesta.

Ahora, ¿qué pasa si, en lugar de simplemente preguntar con los ojos de la víctima, busca otras preguntas que puedan arrojar luz sobre el tema?

Busca un momento en el que puedas estar solo, cierra los ojos y respira unas cuantas veces hasta que te sientas tranquilo y empieces a preguntarte, permitiéndote escuchar la verdadera respuesta, la que te provoca alguna sensación o sentimiento:

– ¿Cómo me siento cuando estoy solo, qué obtengo por estar solo? Ejemplo de respuesta: Siento que soy dueño de mí mismo, puedo hacer lo que quiera, sin tener que dar satisfacción a nadie. Nadie lleva mi vida. Puedo ser mi camino.

– ¿Qué es lo peor de estar solo? Ejemplo de respuesta: no tener a nadie con quien compartir.

– ¿Cuándo me pasó esto por primera vez? Ejemplo de respuesta: cuando mis padres se separaron.


Piernas de una niña tendida en el césped con los pies descalzos y mostrando un trozo de vestido de flores rosas.  Junto a él está su par de zapatillas rojas.

Si está bien enfocado y presente en sus sentimientos y respuestas, encontrará que las creencias anteriores funcionan como una defensa contra la idea de ser controlado, por el sufrimiento de la pérdida, contra el miedo a ser abandonado, por el hecho de no confiar en nadie. comparte tu vida.

¡Hora de limpiar! Busca frases que transmuten estas creencias negativas: “No puedo ser yo mismo”, “No sé cómo compartir mi vida con nadie”, “No puedo confiar en nadie”, en otras afirmaciones positivas y repítete: “Sé ser yo mismo «,» Puedo compartir mi vida con alguien, sin dejar de ser yo mismo «,» Sé que es posible confiar en una pareja «. ¡Ah! Recuerde en sus declaraciones que el cerebro no procesa la palabra NO. Reconocer esto te hará actuar vívidamente en la limpieza de tus creencias, a través de afirmaciones positivas que son validadas por el cerebro y utilizadas por diversas técnicas terapéuticas como PNL, ThetaHealing, Constelación Sistémica, EFT, entre otras. Cada uno a su manera, pero todos enfocados en cambiar estos patrones.

Es una cosa laboriosa que requiere nuestro compromiso con la verdad, pero una vez que estamos limpios, somos libres para lo nuevo.