¡Despierta!

Ssomos muy pequeños en medio de toda la inmensidad que nos rodea. Tenemos un papel fundamental en el entorno en el que vivimos. ¿Alguna vez te has parado a pensar en tu misión en medio de todo esto? ¿Que hay un propósito mayor? Nos tomamos demasiado la vida en la automática y no logramos percibir y ver los pequeños detalles, los gestos, desde el buen día de nuestros padres, el viento agitando las hojas de los árboles, la letra de la canción que suena en la radio… Pequeñas señales , pequeñas sincronicidades de la vida que marcan la diferencia.

Nada es casualidad, todo está conectado. Insistimos en no creer. Vivimos inmersos en un mundo de ilusión, estamos durmiendo. Hay un velo sobre nuestros ojos que nos ciega, no nos permite ver la vida en su verdadera esencia abundante. ¡Despierta! La vida es mucho más de lo que realmente parece ser. Ella es perfecta en lo que tiene que ser, incluso con sus altibajos. Todo sucede por alguna razón, no nos toca a nosotros entender, sino vivir.


Niña corriendo en el campo de flores amarillas con globos al atardecer.  Mujer feliz en concepto de naturaleza sobre ligereza despreocupada y relajarse efecto vintage.

Aprovechar y aprovechar todas las situaciones, siempre dando lo mejor de nosotros, haciendo el bien, amando como si no hubiera un mañana, afrontando nuestros miedos y viviendo nuestros sueños. Sin olvidar la ley del retorno, porque sí, cosechamos lo que sembramos, de eso no hay duda.

La vida es inmensa, un gran misterio, es cíclica, tiene principio, medio y final. Nacimos con la certeza de la muerte. Nuestro camino es incierto, pero el final lo conocemos todos. Entonces, haz que cuente. ¡Despierta! Viva su propósito. Sigue tus sueños, tu misión. Quite el velo de la ilusión y vea el poder que existe dentro de usted. Vea la verdadera esencia de la vida que es abundante. ¡Seguimos firmes, difundiendo amor y mucha luz!