Dolor crónico y calidad del sueño.

Dolor crónico y calidad del sueño.

El dolor crónico es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo. Las consecuencias se pueden sentir en diversas áreas, algunas de las cuales son muy importantes, como dormir de noche.

El dolor crónico afecta aproximadamente al 26% de la población italiana. Según una encuesta telefónica a 46.000 personas, la incidencia parece ser del 19% en Europa. El dolor afecta principalmente a las piernas, la espalda y la cabeza. La mayoría de estas personas afirman sufrir un dolor crónico prolongado, con un impacto significativo en la vida diaria.

Las causas más comunes de dolor crónico son la artritis, el reumatismo y las migrañas. Para contrarrestarlos, en la mayoría de los casos, se toman analgésicos. Esta medida, sin embargo, tiene algunos efectos indeseables debido al consumo prolongado; entre ellos destaca la aparición de nuevas patologías que agravan aún más el malestar de los pacientes.

¿Cómo se manifiesta el dolor crónico?

Sufrir de dolor crónico reduce en gran medida la calidad de vida.. Acusar este síntoma todos los días también provoca un importante malestar psicológico. Las áreas que se ven más afectadas por el dolor crónico son las siguientes:

  • La calidad del sueño.
  • Vida social.
  • Habilidades cognitivas.
  • Actividad física.
  • Desempeño laboral.
  • Varias actividades diarias (lavar, comprar, cocinar, conducir, escribir, etc.).
  • Una mayor predisposición a sufrir trastornos psicológicos como ansiedad y depresión.

Todo esto representa una fuente considerable de estrés para la persona; no es sorprendente, de hecho, que en muchos casos El dolor prolongado acaba provocando estrés crónico.

La calidad del sueño en personas con dolor crónico

La calidad del sueño se considera una variable fundamental para evaluar si un tratamiento para el dolor crónico está dando los resultados deseados o no.

Hacia El 50-70% de las personas que experimentan dolor de moderado a intenso padecen un trastorno del sueño. Esto es especialmente cierto para las personas mayores. Las dolencias más comunes son las siguientes:

  • Dificultad para dormir.
  • Despertar por la noche debido al dolor.
  • Sueño no reparador.
  • Somnolencia diurna.

El dolor provoca un descanso de mala calidad. Después de esto, surge hiperalgesia, es decir, mayor sensibilidad al dolor. Sentir más dolor significa dormir mal, por lo que entras en un círculo vicioso con graves consecuencias.

Efectos de los analgésicos en la calidad del sueño

Los medicamentos administrados para tratar el dolor crónico actúan sobre los síntomas, que mejoran, pero afectar negativamente la calidad del sueño del paciente. Entre los analgésicos más habituales encontramos:

Antiinflamatorios no esteroideos

Medicamentos antiinflamatorios no esteroides, también conocidos como AINE, se encuentran entre los analgésicos más comunes entre los adultos. No solo calman la inflamación, sino también la fiebre, la hinchazón y el enrojecimiento. Se recetan para tratar trastornos de salud crónicos, como artritis o lupus.

¿Cómo afectan el sueño? AINE reducen la calidad del sueño porque hacen que los despertares nocturnos sean más frecuentes. Esto se debe a tres posibles causas principales:

  • Reducción de la síntesis de prostaglandinas.
  • Interferencia con la secreción de melatonina.
  • Irritación gástrica por su ingesta prolongada.

Opioides

Los analgésicos opioides son seguros cuando se toman bajo supervisión médica y cuando se consumen durante un período de tiempo limitado. Tomarlos regularmente puede ser adictivo.Además, si se toman en dosis incorrectas, pueden provocar una sobredosis e incluso la muerte. Por esta razón, el médico de familia debe prescribirlos con mucha precaución.

¿Cómo afectan el sueño? Reducen la duración del sueño REM y del sueño de ondas lentas, ambos esenciales para el correcto desarrollo fisiológico de los ciclos del sueño.

Corticoesteroides

Los corticosteroides son medicamentos que se recetan para calmar la inflamación causada por enfermedades como artritis, asma, lupus, esclerosis múltiple o algunas neoplasias.

El uso prolongado puede provocar diversos efectos secundarios, como debilitamiento de los huesos o aparición de cataratas. Después de esto, generalmente se prescriben por períodos cortos de tiempo.

¿Cómo afectan el sueño? Cuando se toman en dosis altas, tienen los mismos efectos que los opioides: reducir el sueño REM y el sueño de ondas lentas.

Conclusiones sobre el dolor crónico y el sueño

La literatura científica destaca una correlación directa entre el dolor crónico y los trastornos del sueño. El dolor a menudo dificulta dormir por la noche y no dormir bien aumenta la sensibilidad al dolor.

Es importante considerar que las alteraciones en la higiene del sueño son multifactoriales. La edad juega un papel muy importante, al igual que los medicamentos que se toman para aliviar el dolor. Sin embargo, no se deben descartar otras variables, como patologías paralelas o situaciones externas que afecten al descanso nocturno y aumenten la sensibilidad al dolor.

Entre las pautas para la terapia analgésica en caso de dolor crónico, Se recomienda reemplazar las formulaciones de liberación rápida por otras de liberación prolongada.. Los estudios científicos muestran que estos medicamentos reducen el riesgo de desarrollar trastornos del sueño asociados con los medicamentos analgésicos.

  • Calsina-Berna, A., Moreno, N., González, J., Solsona, L. y Porta, J. (2011). Prevalencia de dolor como motivo de consulta y su influencia en el sueño: experiencia en un centro de atención primaria. Atención primaria, 43(11), 568-575. [fecha de consulta 18 de octubre de 2020]. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.aprim.2010.09.006
  • Català, E., Reig, E., Artes, M., Aliaga, L., López, JS y Segú, JL (2002). Prevalencia del dolor en la población española: encuesta telefónica en 5000 hogares. Revista europea del dolor, 6(2), 133-140. [fecha de consulta 18 de octubre de 2020]. Disponible en: https://doi.org/10.1053/eujp.2001.0310
  • Covarrubias, A., Guevara, U., Betancourt, J.A., Delgado, M.M., Cardona, A.V. y Hernández, J.R. (2005). Evaluación del sueño en el dolor crónico no maligno. Revista Mexicana de Anestesiología, 28(3), 130-138. [fecha de consulta 18 de octubre de 2020]. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/rma/cma-2005/cma053d.pdf
  • Mencías Hurtado, A. B., & Rodríguez Hernández, J. L.. (2012). Trastornos del sueño en el paciente con dolor crónico. Revista de la Sociedad Española del Dolor, 19(6), 332-334. [fecha de consulta 18 de octubre de 2020]. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-80462012000600008&lng=es&tlng=es