Eagleman y la desmitificación de la conciencia

Eagleman y la desmitificación de la conciencia

David Eagleman es un neurocientífico verdaderamente único. A diferencia de sus colegas, no le gustan los debates interminables sobre pequeños detalles. Prefiere el Big Data al laboratorio y, como inventor, ya ha registrado varias patentes.

David Eagleman es uno de los neurocientíficos más famosos. Su programa de televisión, El cerebro, es uno de los más seguidos. Muchos lo llaman el «Carl Sagan del cerebro» por la forma en que logra combinar el conocimiento con el entretenimiento.

Independientemente de su fama o popularidad, David Eagleman ha hecho contribuciones muy interesantes a la ciencia. Como estudioso del cerebro, se ha centrado en el análisis de la conciencia, un tema que le intriga y le fascina. En este sentido, vale la pena conocer sus teorías sobre el tema, a veces paradójicas, pero aún interesantes.

David Eagleman dice que la conciencia es «el armario de las escobas en la casa del cerebro» y que ha sido demasiado sobrevalorada. También ha desempolvado los estudios de Sigmund Freud y está de acuerdo con su teoría del inconsciente, según la cual el campo cubierto por la inconsciencia es mucho mayor que el ocupado por la conciencia.

«Nuestra ignorancia del cosmos es demasiado grande para dedicarnos al ateísmo, pero sabemos demasiado para dedicarnos a una religión en particular».

-David Eagleman-

David Eagleman y la conciencia

La conciencia permanece envuelta en misterio. David Eagleman dice que cuando alguien intenta entenderlo, es como un pez parado en el agua y se pregunta si hay una realidad sin agua.

Eagleman explica que no notamos mucho de lo que sucede en el cerebro. Por eso, como la mayoría de los neurocientíficos, no cree que exista el «libre albedrío». Piensa que unas áreas del cerebro son guiadas por otras, ya que es posible entender todo a partir de las leyes físicas.

Su posición, sin embargo, no es cerrada: no excluye la existencia de áreas incomprensibles para la ciencia actual y que corresponden a ese espacio de libertad de la mente. Agrega que las emociones son fenómenos muy complejos que afectan nuestra interpretación del mundo.

Mientras que la razón trabaja con información muy específica, la emoción trabaja con más datos, a mayor escala. Enfatiza que Las decisiones óptimas son aquellas que involucran cognición y emoción.. Va incluso más allá, afirmando que la razón por sí sola puede ser peligrosa, especialmente si hacemos un análisis moral.

¿Un Leonardo Da Vinci?

Uno de los aspectos más sorprendentes de David Eagleman es que también es inventor. En una de sus apariciones públicas más memorables, en una conferencia de TED, comenzó a hablar y moverse muy lentamente. En un momento, se quitó la camisa y todo el público pudo ver que llevaba chaleco.

Eagleman explicó más tarde que todo lo que dijo se había «traducido simultáneamente» en su cerebro. Las palabras se transformaron en vibraciones que circularon por su espalda mediante pequeños motores, que comparó con el sistema de vibración de un teléfono celular.

De esta forma, cuando hablaba, las señales de su laringe se transformaban en vibraciones que la piel podía reconocer y que luego se transmitían al cerebro. En pocas palabras, Eagleman ha demostrado que una persona sorda puede aprender a oír a través de este chaleco.

Tras esta conferencia, varias empresas se interesaron por su invento, cuya producción en masa se está estudiando. Se llama IPad y tiene un precio que ronda los 500 euros. Este no es su único invento. Descubrámoslo juntos.

Un científico prolífico

Dentro de su producción existe un dispositivo que permite evaluar si los deportistas han sufrido una conmoción cerebral tras un golpe. Este dispositivo funciona como un videojuego y es capaz de evaluar 12 variables para emitir un diagnóstico preliminar.

Eagleman también diseñó un dispositivo que ayuda a la policía a determinar si la persona ha estado bebiendo alcohol o consumiendo drogas. Uno de sus enfoques más audaces sugiere que en el futuro en los tribunales, la neurociencia deberá tenerse en cuenta antes de emitir un veredicto.

Algunos factores escapan al libre albedrío del presunto infractor. Por ejemplo, dice, las personas nacidas en la década de 1960 en Estados Unidos tienen más probabilidades de violar la ley. ¿Porque? No se sabe, pero es un hecho. Desde hace varios años investiga sobre el tema.

David Eagleman está trabajando actualmente en un dispositivo relacionado con la esquizofrenia. Sería un dispositivo que los pacientes pueden llevar en el bolsillo y que les ayudaría a corregir algunos pequeños errores de percepción. Si tiene éxito, será una verdadera revolución.

Eagleman, D. (2013). Incógnito: las vidas secretas del cerebro. Anagrama.