El humor es no tener miedo de pensar

El humor es no tener miedo de pensar

¿Qué es el humor y qué es la ofensa? El humor resalta el lado ridículo de las cosas y nos muestra que la realidad se puede ver de múltiples formas. La ofensa, por otro lado, es una expresión hecha con la intención de lastimar a otra persona. Es difícil determinar un insulto, porque este concepto está sujeto a convenciones sociales y culturales.

En momentos en que se cuestiona el humor y la ofensa, hay que recordar que el humor hace el trabajo de mostrarnos que hay otra perspectiva; que la absoluta seriedad a veces tiene una alternativa y esta alternativa es positiva.

El ingenio humorístico resalta el lado ridículo de los eventos y nos muestra que la realidad se puede ver de varias maneras. La ofensa, por otro lado, se perpetra con la intención de lastimar a otra persona. Es difícil determinar con precisión qué constituye un insulto o no, ya que está sujeto a convenciones sociales y culturales.

El humor siempre ha estado ahí y estará ahí para recordarnos que las personas que parecen malas o tontas de corazón tienen un lado amable y ligero, más digno de compasión y amor que su opuesto. Podríamos comparar a una persona que no tiene sentido del humor con un automóvil sin amortiguadores: todas las piedras del camino lo harán temblar.

Hay que abordar la vida con amor y humor: con amor para comprenderla y con humor para soportarla.

El humor para afrontar la adversidad

El ser humano siempre está en conflicto consigo mismo por naturaleza, ya que en distintos momentos de su vida experimenta miedos, angustias o pavor ante las circunstancias.

Algunos estudios muestran que tanto en momentos de tranquilidad como en los de gran tensión, crisis o sufrimiento, tenemos la capacidad de forjar nuestros recursos, para adaptarse y emerger como consecuencia del conflicto con fuerzas nunca antes imaginadas. Esta posibilidad es lo que muchos autores han denominado resiliencia (Rodríguez, 2007).

Las personas que lo utilizan como estrategia para hacer frente a la adversidad tienden a enfermarse menos. Mostrar humor es una habilidad innata que puede ser fortalecida por el entorno circundante. Pero no debemos pensar que ocurre solo en situaciones felices, al contrario, también lo hace en situaciones trágicas o adversas.

Cuando existe una contradicción entre una situación deseada y una no deseada, la persona entra en conflicto. Esto se puede resolver, en parte, con varios recursos creativos del humor, liberando así emociones peligrosas y presentando pensamientos esperanzadores. La imaginación puede ser más poderosa que el conocimiento.

“La función química del humor es esta: cambiar el carácter de nuestros pensamientos”.

-Lin Yutang-

La intolerancia de quienes no pueden reírse de sí mismos

El humor sirve para hacer más llevadera la realidad. La imaginación consuela al ser humano por lo que no es, la risa lo consuela por lo que es. Su papel más importante es dejarnos desconectar de la rutina y actuar como guía hacia lugares desconocidos.

La lucidez nos enseña que todo lo que no es trágico es ridículo. La realidad del humor se puede definir así: la situación es desesperada, pero no grave. Todos sabemos llorar desde que nacemos, pero debemos aprender a reír.

Sigmund Freud definió el humor como la manifestación más elevada de los mecanismos adaptativos del individuo. No es solo una pregunta divertida, sino también una forma de conocer la realidad. El humor y la ironía nos hacen descubrir muchas cosas que no veríamos sin ellos.

En homenaje al humor, queremos recordar a las personas que murieron por él. El ataque a Charlie Hebdo, el semanario satírico francés, es uno de los casos más recientes de intolerancia vinculada a la falta de humor. Doce periodistas fueron asesinados por intentar hacer su trabajo.

Las situaciones que trascienden todo razonamiento y lógica son hoy más frecuentes que nunca. Cada vez más comediantes están recibiendo serias amenazas por hacer su trabajo. Frente a estos eventos, debemos fortalecer el papel del humor y no olvides que es necesario construir una sociedad sana.

Esperamos que estos desagradables hechos nos ayuden a comprender de una vez por todas que, como dijo Charles Chaplin, «al final, todo es una broma».

  • McGhee, PE y Pistolesi, E. (1979). Humor: su origen y desarrollo (pág.208). San Francisco: WH Freeman.
  • Nezlek, JB, y Derks, P. (2001). Uso del humor como mecanismo de afrontamiento, ajuste psicológico e interacción social. Humor, 14 (4), 395-414.
  • Quiñones Rodríguez, M. A. (2007). Resilencia‐Resignificación Creativa de la Adversidad. Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.