El miedo a perder tu trabajo por la pandemia…

El miedo a perder tu trabajo por la pandemia…

Vivimos en una época de gran incertidumbre y una de las dimensiones con las que tenemos que lidiar es el miedo a perder nuestros trabajos. Es un temor que debemos abordar sin perder de vista la verdadera prioridad: proteger nuestra salud y contener la propagación del Covid-19.

Entre las muchas dimensiones a tratar en este momento, está el miedo a perder su trabajo como efecto del Covid-19. Ciertamente no se trata de un pensamiento irracional y no se trata de ser catastrófico o demasiado negativo. Es una posibilidad, un tsunami que está barriendo el mundo. ¿Qué podemos hacer ante esta situación?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) anunció hace unos días que la crisis actual podría causar el desempleo de 25 millones de personas en todo el mundo.

Ante una emergencia de esta magnitud, sólo hay una respuesta que podría amortiguar el daño: una acción coordinada, decisiva e inmediata de todos los estados. Todos los países están activando actualmente medidas de protección social. Sin embargo, parece que esto puede no ser suficiente.

En un artículo publicado en New York Timesse teme que si continuamos con nuestras estrategias actuales, nuestra economía morirá de coronavirus.. Por consiguiente, se insta a actuar de manera concertada y rápida para dar forma al ingreso básico universal (que también podría aplicar el gobierno de Donald Trump). El segundo paso es formular un plan para dar oxígeno a la economía y frenar la hemorragia de los despidos.

Sin embargo, como señalan Paul Romer, Premio Nobel de Economía 2018, y Alan M. Garber, economista médico y rector de la Universidad de Harvard, todo esto pasa, en primer lugar, por nuestra capacidad de frenar el avance del Coronavirus.

¿En qué sentido? Utilizando la fórmula conocida: confinamiento, equipo de protección para los trabajadores de la salud y el estudio de una vacuna que se libere lo antes posible.

Miedo a perder su trabajo por la pandemia. ¿Qué hacer?

Muchas personas están viviendo este período de cuarentena por temor a perder sus empleos debido a la pandemia.. No es un buen compañero de cuarto. El miedo, la preocupación, puede tomar enormes dimensiones y convertirse en el epicentro de nuestros días.

Si al miedo a enfermar o a la preocupación de estar luchando con la enfermedad, le añadimos la ansiedad laboral, el impacto psicológico se hace difícil de soportar. Es necesario, por lo tanto, conocer algunas estrategias o alimentos para la reflexión.

Recuerde las prioridades en este momento

El temor de estar desempleado por culpa de Covid no es infundado. Algunos de nosotros tenemos acceso a mecanismos de protección laboral o hemos tenido, aunque en medio de mil incertidumbres, la oportunidad de acceder al trabajo inteligente.

Son temores comprensibles. En este momento, sin embargo, vale la pena recordar cuáles son nuestras prioridades.

  • Usando una expresión muy actual, la prioridad ahora mismo es protegernos de la enfermedad…. El distanciamiento social y la adopción de medidas preventivas cada vez que salimos de casa debe ser nuestro principal objetivo.
  • Estar constantemente preocupado nos lleva a bajar la guardia y exponernos a nosotros mismos y a los demás a un mayor riesgo.
  • Debemos permanecer enfocados en la realidad inmediata y en lo que se requiere de nosotros una y otra vez. Perder nuestros trabajos es preocupante, por supuesto, pero no podemos distraer la atención de nuestros seres queridos, de nuestros ancianos, de nuestros hijos…

Preocupación constructiva y preocupación negativista

Tenemos derecho a temer perder nuestros trabajos, a preocuparnos, a dejar que esta sombra ocupe nuestras mentes de vez en cuando. Es comprensible. Sin embargo, hay dos tipos de preocupaciones, pero sólo una puede ayudar en esta circunstancia.

La preocupación negativa no sirve de nada en este momento: nos bloquea y alimenta el fuego de la ansiedad.. No la alimentes. Aparece en nuestras mentes con ideas como: «Esta crisis nos dejará a todos en el suelo». «Cuando esto termine, nada será lo mismo, todos estaremos sin trabajo.» «Nunca saldremos de esto, es un desastre mundial».

La preocupación constructiva, por el contrario, tiene un enfoque más constructivo y estratégico. No dice, hace preguntas:

  • ¿Qué posibilidades tengo de perder mi trabajo? ¿Será temporal o permanente?
  • En mi sector, ¿se seguirá necesitando mi figura cuando salgamos de la cuarentena?
  • Soy una persona con una larga experiencia. ¿Debo temer que me despidan o que nadie me contrate más? ¿Es un temor bien fundado?
  • ¿Qué me dijeron en el trabajo? ¿Qué posibilidad objetiva tengo de ser reconfirmado?
  • Si perdiera mi trabajo, ¿qué podría hacer? Esto podría ser una oportunidad para mejorar mi situación…?

Miedo a perder el trabajo: Cuidado con las fuentes que alimentan el estrés

Mantener las fuentes de estrés bajo control es una forma esencial de reducir este miedo. Por ejemplo, los grupos de trabajo de WhatsApp pueden ser el foco de una buena cantidad de ansiedad en este momento. La ansiedad es contagiosa y a menudo hay desinformación o sobredimensionamiento que tendemos a filtrar a través de nuestro lado alarmista y negativo.

Identificamos qué situaciones, fuentes o personas intensifican nuestra ansiedad. Es importante mantener una actitud realista sin caer en la catástrofe. Aprendamos a preocuparnos de manera constructiva y no derrotista. En situaciones de dificultad e incertidumbre, nuestra mente debe ser siempre nuestro mejor aliado.