El observador cuántico I

Ante el panorama actual en el que nos encontramos, nos detuvimos a pensar en todo y en todos los que nos rodean, por lo que la comunicación espiritual empieza a exaltarse y a cobrar más sentido.

Todos con máscara, una unión mundial lúgubre: esto hace que las miradas se encuentren hasta el punto de transmitir mensajes. Mensajes ocultos del tiempo, del espacio, que nunca se podrían decir, mensajes oprimidos, que están al alcance de todos los seres, nuestra historia, que simplemente es de todos, y esta escena nos hace enfrentarnos como uno.

La gente se ha sentido tan etiquetada, tan limitada en ese espacio y sistema durante tanto tiempo, que se necesita una solución drástica de la Tierra para que podamos detenernos y ver si las cosas realmente tienen sentido.

Miramos el cielo y está en constante movimiento, al igual que la Tierra se transmuta, entonces, ¿por qué deberíamos ser seres estáticos? ¿Cuánto tiempo hemos vivido esta historia, esta realidad, este patrón? ¿Qué se necesita para que la gente tenga el coraje de cambiar realmente?

Como si lleváramos mucho tiempo usando estas máscaras, viendo muchas cosas mal sin hablar, muchos deseos sin verbalizar, muchas dudas sin cuestionar. Lo que de hecho ha hecho que tales seres estáticos acepten tantas barbaridades globales, si realmente tenemos la tecnología para comunicarnos, para unirnos.

De repente el cielo se abre para nosotros, y envía señales, nos pone a prueba y realmente atados a ver qué hacemos, si valoramos la libertad. La conexión con la naturaleza comienza a tener mucho más sentido que cualquier otra cosa en la vida, desde el momento en que sentimos que somos naturaleza.

Toda la humanidad ha guardado silencio durante siglos sobre cuestiones culturales, que deben ser discutidas y consensuadas en todo el mundo. Países, pueblos, tierras separadas, con sus malas obras privadas, y en silencio en todo el mundo.

La gente cree tanto en el poder, en el gobierno, en la riqueza y el estatus, que se olvida de que venimos de un solo lugar. Esta relación, yo y el Universo, es una. Aislados a la fuerza de esta separación que ellos mismos buscaban, se pusieron a prueba para sentir esa conexión.

Cuando nos detenemos a respirar y soltamos el primer sonido del Universo, AUM, es una fuerza tan grande sentir este movimiento de energía que viene de nosotros y que viene del todo. Quizás no de la mano pero con un corazón unido, en esta danza cósmica, podemos guardar la especie y despertar a un nuevo horizonte.

Abrirse a la luz y a nuevas historias, para mantenernos a salvo, para ser tan fácil como el canto de los pájaros. Un templo que se llama tiempo, que es mágico en sus infinitas posibilidades. Se abre a la intimidad, al disfrute de la naturaleza, a hacer el amor con uno mismo e irradia plenitud y conexión desde el corazón.

Una y otra vez, como las nubes en el cielo, humo del fuego de la pasión del ser, el misterio sin fin, sobre los acordes de un arpa angelical, que crea la tecnología de la luz, recordando la melodía de las estrellas. Ese tipo de poder que tenemos, para recordar y ser parte de quienes somos, no el sentimiento de soledad.

Pobla el mundo de verde y amor, una nueva conciencia, una nueva percepción para los que vendrán. La garantía del agua divina y cristalina, y el sol, que llena nuestro ser, alimento divino para el alma. Una segunda oportunidad para que todo sea verdad, y para mantener seguro ese poder, que todos tenemos, simplemente acceda a él con un corazón fuerte y libre.

El niño en tu corazón, joven, inocente y puro, viaja, sumérgete, entre ti. Realice todas las ideas, las experiencias más profundas, para las revelaciones, sumérjase en su puro aliento ahora. Compasión por ti mismo, por todo lo que hiciste y por todos los que te rodean, sin juzgar.

Haz espacio para volar, siente las emociones de este artículo, el latido del tambor en tu corazón, los pasos valientes de tu alma para seguir adelante, más y más espacio en lo que crees que hay. El tiempo viene en tu contra, como el sonido de una flauta libre volando en el cielo, acepta ese poder.

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El sonido de la flauta invade tus pulmones y te eleva a la fe, a la creación, todo te rodea, todo te pertenece, nada te pertenece. Sigue respirando, aumenta el fluir y siente el andar, el alma, de todas las historias que han pasado, para que veas una comunión de ideas, no una conclusión, algo bueno viene …

El grillo del Universo, la certeza de la vida eterna, el sonido del alma impregna el viento y te toca a ti y a tus pensamientos, la no-localidad te hace existir en mi radio, así como los pájaros cantan en el cielo y las estrellas caminan, así como el su mirada…