Equitación: la naturaleza a nuestro favor

UNA Montar a caballo por placer puede ser una actividad muy relajante, conectándonos con la naturaleza e incluso con nosotros mismos. Pero estas mascotas pueden ser mucho más especiales e importantes, pueden ayudar a las personas y transformar vidas. ¿Me gusta? ¡Con hipoterapia!

La terapia a caballo no es más que utilizar el caballo con fines terapéuticos para desarrollar habilidades físicas en personas con algún tipo de discapacidad.

De hecho, los registros de uso de este animal como recurso terapéutico son bastante antiguos. En el 400 a. C., Hipócrates (considerado el padre de la medicina) ya utilizaba el caballo para mejorar las condiciones de salud de sus pacientes. Pero recién en la década de 1930, en Alemania, se oficializó como alternativa para la curación de diversas enfermedades.

En Brasil, desde los años 70, tenemos una asociación dedicada exclusivamente a la hipoterapia, ANDE (Asociación Nacional de Equinoterapia).

Montar a caballo es una actividad que exige mucho al cuerpo humano, todos los músculos son necesarios y se trabaja el cuerpo en su conjunto. Así, la práctica de la hipoterapia para personas con discapacidad física asegura un mejor desarrollo de su fuerza muscular, coordinación motora, conocimiento del propio cuerpo y equilibrio.

Otro punto ventajoso de la hipoterapia es cómo el ritmo del caballo ayuda al paciente. El equilibrio de la marcha del animal estimula la circulación sanguínea, el metabolismo y mejora el sistema cardiovascular y respiratorio.

Sin embargo, la hipoterapia va mucho más allá de la “conducción”. También trabaja lo psicológico -con la interacción con el animal-, estimula la autoconfianza y la autoestima, la atención, concentración, memoria, creatividad y socialización del paciente. Además, promueve la inclusión social a través del desarrollo de sus capacidades.

El caballo actúa como un «amigo» y puede ser alimentado, cepillado, tocado y acariciado por el paciente. Esta parte de la hipoterapia proporciona una conexión con el animal, el paciente se comunica con él y, en consecuencia, esto termina favoreciendo la comunicación del paciente con el mundo que lo rodea, recuperando su espacio social.

Además de los discapacitados físicos, la técnica también está indicada para personas con parálisis cerebral, personas que han sufrido un ictus, autismo, síndrome de Down e incluso problemas como depresión y estrés.

La hipoterapia es un trabajo serio y necesita diagnóstico, indicación médica y profesionales de la salud bien preparados para acompañar al paciente y hacer su tratamiento lo mejor posible para tratar el problema existente.

Más que un deporte u ocio, esta interacción con los caballos ayuda a las personas a superar sus barreras y llevar una vida mucho más feliz y saludable.

FUENTES

http://www.vidamaislivre.com.br/especiais/materia.php?id=1574&

http://www.saudeintegral.com/artigos/equoterapia.html

http://www.santarosa.apaebrasil.org.br/artigo.phtml?a=15297

http://www.equoterapia.org.br/site/index.php

http://www.saudevidaonline.com.br/artigo74.htm