¿Es posible controlar el pensamiento hipocondríaco?

¿Es posible controlar el pensamiento hipocondríaco?

Miedo constante y obsesivo de contraer un virus o contraer cáncer. ¿Cómo podemos controlar el pensamiento hipocondríaco? ¡Con algunas estrategias básicas que cualquiera puede poner en práctica!

¿Es posible controlar el pensamiento hipocondríaco? ¿Cómo dejar de ser obsesivamente conscientes del cuerpo y sus sensaciones? Un dolor de garganta que se convierte en síntoma de una enfermedad grave, ese dolor abdominal que puede llevar a una cirugía … ¿Podemos calmar la mente en estas situaciones?

los Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM V) eliminó el término «hipocondría» en 2013 para reemplazarlo con dos nuevas expresiones: trastorno de síntomas somáticos y trastorno de ansiedad por enfermedad. Sin embargo, en el lenguaje común, todavía definimos a un hipocondríaco que está convencido de que tiene una enfermedad grave no diagnosticada a pesar de las reiteradas garantías del médico.

Es importante destacar que las consecuencias sobre la calidad de vida de las personas con este trastorno de ansiedad pueden ser graves. Así, y en el peor de los casos, algunos de estos casos pueden derivar en depresión. Esto sucede cuando estás atrapado en una red de miedos irracionales y difíciles de manejar, provocados por el autodiagnóstico y la ansiedad por lo desconocido.

Miedo a enfermar de cáncer, a haber contraído un virus, a haber contraído la misma enfermedad que nuestro familiar. El universo personal en el que uno queda atrapado puede ser muy angustioso. Tener algunas estrategias para ayudar a manejar estos pensamientos es un gran alivio.

¿Cómo controlar el pensamiento hipocondríaco? Claves y estrategias

Recurrir a la psicoterapia y exponer una fobia, como el miedo a los gérmenes, a salir de casa, a contraer un virus oa enfermarse de forma incurable, tiene repercusiones.

La primera es que eres consciente del hecho de que muchas de estas ideas son irracionales y que, sin embargo, no se pueden dominar. No es posible ejercer un control lógico sobre los propios miedos.

Al mismo tiempo aparece otra dimensión, la vergüenza. Y luego la sensación de contradicción y rabia ante la idea de tener que actuar o sentirse así. El trastorno de síntomas somáticos y la ansiedad por enfermedad generan un profundo malestar en múltiples niveles.

Te sientes incómodo, tu relación con los demás se rompe porque te sientes incomprendido y a menudo piensas que el sistema de salud no es efectivo. Todo esto despierta una sensación de desesperanza que alimenta aún más la ansiedad.

Cuando se trata de controlar el pensamiento hipocondríaco, hay una cosa que se debe tener claro. El estudio realizado en la Universidad de Valencia por Gemma García y Amparo Benlloch destaca laimportancia de centrarse en pensamientos intrusivos y creencias disfuncionales para tratar este trastorno. Veamos algunas estrategias.

Entendiendo la hipocondría: lo que sientes no es más que ansiedad

La hipocondría no es una enfermedad, se trata del miedo a enfermarse. Si queremos controlar el pensamiento hipocondríaco, es necesario saber qué motiva esta condición. Debemos entender, en primer lugar, que lo que está sufriendo es en realidad un trastorno de ansiedad.

Circunscribir, comprender, racionalizar y recordar que la angustia es el resultado de nuestras emociones y una mente que anticipa hechos que no son reales.

No estás enfermo: son sensaciones corporales derivadas del estrés y la ansiedad.

Por supuesto que nuestro cuerpo experimenta infinitas sensaciones. Es cierto que padece migrañas, dolores de garganta, opresión en el pecho. Pero no se abrume: la ansiedad y el estrés presentan una sintomatología amplia y limitante. Siempre que sienta una nueva sensación o un nuevo dolor, no se apresure a buscar en Internet la posible causa.

Recuerde cuál es la verdadera causa: pensamientos y ansiedad. No tengas miedo de lo que sientes a nivel corporal. Aprende a aceptar sin obsesionarte y encontrarás que el sufrimiento se reduce.

Detrás del pensamiento hipocondríaco hay una emoción: entiéndelo y cálmate

“No puedo tragar, creo que tengo la garganta hinchada. ¿Tendré una infección? ¿Podría ser cáncer? ”. Para controlar el pensamiento hipocondríaco, es fundamental comprender un aspecto. Detrás de estas creencias, una serie de emociones dirige nuestros pensamientos en una dirección u otra.

Miedo, inseguridad, angustia, tristeza, frustración. Muchas de estas realidades emocionales se adhieren a la mente al alterar lo que pensamos. Siempre que se le ocurra un pensamiento negativo, deténgalo. Luego trata de aclarar qué emoción vive en ti, dale un nombre y trabaja en ella.

¿Por qué siento esta inseguridad? ¿Qué puedo hacer para calmarla?

Acepta el miedo, pero no lo alimentes, no lo hagas más grande. ¿Tiene miedo de contraer una enfermedad? ¿Desarrollar cáncer? ¿Te causa angustia una enfermedad crónica? Todos estos miedos son normales y comprensibles.

El miedo es una emoción común y tiene un propósito específico. Si algo te asusta, actúa, pero hazlo racionalmente cuidando tu salud llevando una vida sana.

Lo último que tenemos que hacer es alimentar el pensamiento hipocondríaco, hacerlo excesivo, dejar que more en nuestra mente. Agregar ideas aterradoras solo aumentará su ansiedad y miedo a enfermarse.

¿Pudiste controlar el pensamiento hipocondríaco? ¡Recompénsate!

Se levanta de la cama por la mañana sintiéndose mareado. “¿Estaré enfermo? ¿Cuál podría ser la causa de este síntoma? ”. El siguiente paso instintivo será hacer una búsqueda en Internet. Bien, para controlar los pensamientos hipocondríacos tenemos que aplicar pequeñas estrategias diarias.

Por ejemplo, si se siente mareado, puede sentarse, esperar a que pasen y recordar (racionalmente) que es un síntoma de ansiedad. Luego haz algo que te permita sentirte mejor: un paseo, un baño, relajarte con un libro, etc.

De esta forma evitará alimentar el miedo navegando por Internet. Esto ya es positivo, un gran paso. Recompénsese, entonces, por progresar.

Para concluir, cabe señalar que en ocasiones, a pesar de adoptar estas estrategias, no se obtienen resultados. En este caso contamos con la ayuda de profesionales y técnicas de reestructuración cognitiva a nuestra disposición útil para mejorar.

  • Arnáez, S., García-Soriano, G., López-Santiago, J. y Belloch, A. (2019). Creencias disfuncionales como mediadores entre pensamientos intrusivos relacionados con la enfermedad y síntomas de ansiedad por la salud. Psicoterapia cognitiva y conductual. https://doi.org/10.1017/S1352465819000535