Gratitud: clave para nutrir la salud y la abundancia

“Muchas gracias, eso es todo lo que tengo que decir
Cantar es mi forma de agradecer
La calidez de este cariño que guardo dentro
Un arreglo de estrellas brillando en el pecho (…) ”

Leoni

La palabra gratitud proviene de la expresión latina «gratus», traducida como estar agradecido o estar agradecido. Se deriva de «gratia», en latín grace.

«Todah», gratitud en hebreo, es la acción de estar agradecido, mostrar gratitud.

Santo Tomás de Aquino y San Agustín escribieron tratados sobre la gratitud, afirmando que hay niveles de conciencia y práctica de la gratitud.

Expresión que se ha utilizado con frecuencia en los últimos años, motivo de broma y de imitaciones sarcásticas por parte de algunos, de interminables discusiones filosóficas sobre el uso “banalizado” de la palabra.

Punto de partida de principios esotéricos de comunión con lo divino y espiritual, mantra curativo en prácticas espirituales de diferentes creencias.

¿Cómo sientes la gratitud?

¿Se siente en el corazón en una conexión profunda de reverencia a la vida, a algo logrado (espiritual o material)?

¿El estar agradecido contigo mismo tiene la misma fuerza que la antigua enseñanza del amor propio?

Sentir profundamente el estado de gratitud es experimentar y reconocer la belleza de la gracia genuina que palpita en su esencia, es una conexión energética contigo y al mismo tiempo con un evento externo a ti que moviliza el sentimiento de gratitud.

¡Hasta el punto de convertir quejas, quejas, creencias negativas, baja autoestima, ante los hechos de la vida, en Maestros!

La amargura, el instinto controlador y el negativismo se transforman de la visión refinada, la escucha, la intuición hacia un evento interno o externo que desencadena malestar emocional, mental o físico.

En otras palabras, los desafíos de la vida se ven como oportunidades de aprendizaje y desarrollo personal. Sentir una gratitud profunda es tener el valor de expresar ese sentimiento, es liberador. Nos libera del dolor, nos hace madurar, abre las puertas de la abundancia y la prosperidad.

Nadie imaginaba que hace un año un virus podría provocar un cambio extraordinario en el planeta, en las relaciones humanas, en la economía, en la salud, en la educación, en la vida. Muerte, abandono, duelo desafortunado, separaciones, trastornos emocionales, pérdida de rumbo, disputas comerciales, ventajas políticas, niveles de violencia se han incrementado y junto con todo esto los niveles de ansiedad y estrés se han incrementado en una escala alarmante.

¡Pero la otra cara de la historia nos invita a sentir gratitud por todo!

«Después de tanto tiempo
Todavía estoy de pie
Después de tanto tiempo
La fe volvió a mí
Que había perdido en mi
Yo sé que es dificil
No es tan simple (…)»

“Gratidão”, Capital Inicial (composición: Alvin L./Dinho Ouro Preto / Yves Passarell)

Sí, nos enfrentamos a la posibilidad de revisar nuestras elecciones, permitiendo que nazca la nueva conciencia planetaria.

Somos responsables del estado general del mundo, y cambiar la mentalidad es la forma de reducir y transmutar los efectos secundarios de las enfermedades del alma manifestadas en el cuerpo mental, físico y emocional.

Sentir gratitud, estudiar la forma en que expresamos gratitud y liberar el flujo de gratitud es esencial para la curación personal y colectiva.

Mi experiencia es de profunda gratitud hacia mis antepasados. Cuando los reconocí, agradecí y honré a todos, sentí que un gran peso se transformaba en potencia y creatividad.

A partir de ahí, ¿cómo sientes una gratitud genuina?

  • Honre a todos los que vinieron antes que nosotros: en la familia, en el trabajo, en las relaciones afectivas.
  • Honre la autobiografía, todas las elecciones, alegrías, certezas, incertidumbres, éxitos, desafíos, victorias, aprendizajes; sí y no inventa quién eres hoy y podrías ser mañana.
  • Respeta el pasado y libérate de lo que te retiene.
  • Apreciar y contemplar la naturaleza y sus sutilezas, sus ciclos, sus movimientos, sus fases.
  • Siente a nivel celular el amor por ti mismo y el potencial personal de contribuir a la creación de un mundo más ligero, más digno e igualitario.
  • Adoptar posiciones pacíficas, éticas e inteligentes a favor del bien colectivo.
  • Reconoce y trabaja sobre las creencias limitantes y los saboteadores internos que te mantienen estancado, proyectando tus justificaciones en los demás. Esto le abrirá la puerta al brillante viaje que le espera.
  • Romper el ciclo del miedo y la comparación con los demás, como dice Paula Toller en la canción “(…) los otros son los otros y solo (…)”.
  • Trabaja las energías femeninas y masculinas en ellas, integrándolas para que estés completo y puedas vivir las alegrías de la vida.
  • Nutre tu espiritualidad, cuida el espíritu y el cuerpo.

La gratitud profunda es uno de los alimentos nutritivos de la vida. Sé conscientemente agradecido, sin esperar recompensas ni aplausos, porque las leyes naturales son sabias y el bien te llegará de diferentes formas.

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Disfruta el día de la gratitud y crea un diario 2021 de todo lo que te hace agradecido o crea el bote de gratitud (en 2017, hice uno, la experiencia fue increíble). Verás que tienes más motivos para agradecer que para quejarte (volver a gritar).

Feliz 2021 … sigamos confiando en que la cura para cualquier mal nace en nosotros y solo entonces se manifiesta en forma de estado de salud en todos los ámbitos de la vida!