Guardar al Sr. Banks: cuando reescribir la historia cura el pasado

Guardar al Sr. Banks: cuando reescribir la historia cura el pasado

Cuando el libro llegó a manos de los escritores de Disney, muchos años después, los personajes se reinventaron y guardaron, promoviendo la recuperación del autor del trauma infantil.

En este artículo presentamos una película con una implicación psicológica muy profunda. Rescatando al señor Banks cuenta una historia trágica con final feliz, el de una niña que lleva dentro de sí un hecho traumático hasta la edad adulta, que intentará exorcizar a través de la literatura.

Pamela Travers es autora de una serie de libros basados ​​en la historia de su infancia y cuyo personaje principal se ha convertido en un icono mundial: Mary Poppins. Cuando estos libros llegaron a manos de los escritores de Disney, muchos años después, los personajes fueron reinventados y rescatados, promoviendo así la recuperación de Travers del trauma infantil.

Una hermosa historia basada en hechos en parte verdaderos y en parte inventados que cuenta cómo la reescritura de una historia puede curar el pasado. Después de todo, la historia de nuestra vida determina quiénes somos hoy.

Si las heridas emocionales del pasado no se han curado y viajan con nosotros, no seremos capaces de dejar atrás el sufrimiento. Reescribir el pasado ofrece la posibilidad de vivirlo y sentirlo diferente y, por qué no, curarlo en la memoria. Averigüemos cómo los protagonistas de Rescatando al señor Banks.

La trama di Saving Mr. Banks

Pamela Travers es el nombre real de la autora de las historias de Mary Poppins. Su infancia estuvo marcada por un padre alcohólico y una madre que no supo manejar la situación familiar.. Cuando la situación se agravó aún más, una de sus tías apareció en la escena para ayudarla. De repente apareció con su paraguas y su maletín lleno de magia, decidida a solucionar sus problemas.

Muchos años después, como escritora, Pamela Lyndon Travers (magistralmente interpretada por Emma Thomson) escribió ocho historias sobre un personaje basado en su tía y la historia de su infancia: Mary Poppins. Los libros fueron un éxito editorial.

Durante veinte años, Walt Disney, el magnate estadounidense del imperio Disney (interpretado por Tom Hanks en la película) persigue a Travers en un intento de convencerla de que le conceda los derechos de autor para llevar a Mary Poppins a la pantalla grande.

Rescatando al señor Banks relata cómo la reinterpretación de los personajes del libro e los cambios hechos por los escritores de Disney lograron curar esa herida abierta, ese trauma infantil que Pamela Travers había llevado dentro de ella toda su vida.

Cuando las heridas no sanan

A veces sucede que la vida nos depara acontecimientos dolorosos, golpes duros que ponen a prueba nuestra inteligencia emocional. Los eventos particularmente traumáticos que ocurren en la infancia son difíciles de superar.. A esa edad, las herramientas necesarias para regular el dolor emocional aún no se han desarrollado.

Ese dolor no curado nos acompañará durante toda nuestra vida y se infiltrará en nuestros días, sin que el tiempo pueda mitigarlo. Más allá de eso, ciertas situaciones en la vida adulta que pueden estar relacionadas de alguna manera con ese trauma reabren las heridas una y otra vez.

Reescribir la historia

El principal poder de las palabras no radica solo en la comunicación, son herramientas que pueden curar. En el lenguaje intervienen diferentes niveles de cognición y pensamiento. No por casualidad los psicoterapeutas usan la palabra para trabajar en el trauma. En resumen, la terapia ofrece la oportunidad de contar una historia.

Al reescribirlo y darle forma con palabras, se abre todo un mundo de posibilidades. Encuentros emocionales con el pasado y perspectivas de futuro narradas en el presente. Reinterpretación de valores, fortalezas, debilidades… Los profesionales de la terapia hacen todo lo posible para provocar los cambios necesarios en la narrativa de vida del paciente. El lenguaje es una herramienta eficaz para poner orden en el caos mental.

Esto cambia las emociones que se sienten y, al hacerlo, también cambia la memoria de los eventos. Mirar nuestra vida como una historia facilita la búsqueda de soluciones imaginarias que nos permitan sobrevivir más allá de los obstáculos.

“El camino recorrido por las historias nos permite buscar dentro de nosotros deseos que puedan hacernos felices. Ésta es la función de las historias: quien no ha aprendido a soñar no puede ir más allá de lo cotidiano, solo se sumerge en el presente y en él acota su futuro ”.

-Bruno Humbeek-