Hipomanía y trastorno bipolar II

Hipomanía y trastorno bipolar II

Para las personas con hipomanía no hay descanso: siempre tienen algo que hacer, algo en qué pensar. Su mundo interior se acelera y sus emociones oscilan entre la euforia absoluta y la irascibilidad. Averigüemos las causas de esta condición.

Euforia, hiperactividad, energía extrema, imposibilidad de conciliar el sueño o descansar, porque la mente no hace más que dar a luz ideas, hay excesiva empatía, logorrea, etc. La hipomanía es el síntoma de un tipo específico de trastorno bipolarpero no es fácil hacer un diagnóstico, porque muchas veces el comportamiento de estas personas es completamente funcional y no llama mucho la atención.

Muchas personas tienen que esperar décadas antes de recibir un determinado diagnóstico, antes de darle un nombre a lo que les sucede que les ha hecho sentir diferentes a los demás durante tanto tiempo. Porque para quienes viven con hipomanía, el mundo va a otro ritmo, más rápido y en el que el descanso físico y mental apenas puede encontrar un poco de espacio. Es una condición donde las emociones son demasiado intensas y todo está inquieto, hasta el punto de que muchos terminan odiándose a sí mismos.

Hoy en día somos conscientes de la gran importancia clínica de un diagnóstico precoz de hipomanía, que cae dentro del espectro del trastorno bipolar II. En el caso de que esta condición se confunda con hiperactividad o si uno se enfoca solo en la fase de depresión, esta condición podría empeorar con graves consecuencias.

¿Qué es la hipomanía y cuáles son sus síntomas?

Todos nos encontramos experimentando cambios de humor, esto es obvio. Hay días en los que nos sentimos llenos de energía y más optimismo, otros en los que predomina el gris. ¿Pero dónde está la frontera? ¿Cómo distinguimos lo normal de lo patológico y, por tanto, necesita un tratamiento específico?

El límite viene dado por el impacto del estado de ánimo y la conducta de uno en la vida. Sin embargo, el aspecto más complejo radica en el hecho de que a veces «normalizamos» situaciones que no se deben descuidar, por otro lado, asociamos el comportamiento con estilos de personalidad.

Estas dinámicas suelen aparecer en personas con hipomanía. Veamos un ejemplo: si un hermano, mejor amigo o pareja nunca se toma un descanso del trabajo o decide ir a correr tarde en la noche en lugar de irse a dormir, podríamos decirnos que «siempre ha sido así, es hiperactivo / a «. En realidad, sin embargo, detrás de estas situaciones hay un trastorno psicológico que analizamos en las siguientes líneas.

¿Qué es la hipomanía?

La hipomanía es una condición para la cual el alma está dominada por la excitación por la dinámica en la que las emociones se vuelven intensas, las ideas no hacen más que florecer y la persona demuestra que la extroversión es una característica muy marcada. También hay una empatía extrema, esa capacidad de conectar con las emociones de los demás y dejarse contagiar por ellas.

El prefijo «ipo» puede llamar nuestra atención. Este matiz es importante y sirve para distinguir este concepto del tradicional de «manía». El comportamiento hipomaníaco es menos extremo que el de una persona que experimenta una fase maníaca.

Esto significa que no hay episodios psicóticos y que la conducta es generalmente funcional. Al mismo tiempo, es importante señalar que la hipomanía se manifiesta como una fase típica del trastorno bipolar II.

¿Con qué síntomas se manifiesta?

Generalmente el sujeto con hipomanía es completamente funcional. Qué significa eso? Significa que puede haber personas cuya hiperactividad también las hace altamente creativas, llevándolas a trabajar más horas de las esperadas, etc. Descubramos otros síntomas y manifestaciones:

  • Estado de euforia leve.
  • Logorrea excesiva, con personas que tienden a hablar demasiado, pasando de una idea a otra.
  • Muy creativo.
  • Están dotados de un pensamiento acelerado.
  • A menudo impulsivo.
  • Están dotados de una fuerte autoestima.
  • Duermen unas horas.
  • Muestran acciones orientadas a objetivos y éxito social (más amigos, más parejas, oportunidades de encuentros sexuales, éxito en el lugar de trabajo, etc.).
  • Atención perturbaciones.

Por qué es importante un diagnóstico correcto

La hipomanía representa una de las fases del trastorno bipolar II. Sin embargo, como se mencionó, no es fácil hacer un diagnóstico. Cuando una persona pide ayuda no es porque esté hiperactiva, sino para aclarar ese estado eufórico, generalmente cuando entra en la fase depresiva.

A menudo, solo se presta atención a los síntomas depresivos. El consejo, por tanto, es muy sencillo: siempre hay que investigar posibles indicadores de hipomanía en cualquier persona que presente síntomas de depresión.

Varios estudios apoyan la importancia deAplicación de criterios y herramientas de diagnóstico para facilitar un diagnóstico temprano de hipomanía.. Por su parte, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales tiene los siguientes criterios de diagnóstico:

  • Emoción y fuerte aumento de energía durante un período mínimo de 4 días.
  • Tener tres o más de los siguientes síntomas durante un período prolongado:
    • Fuerte autoestima.
    • Menos necesidad de dormir (sentirse descansado después de unas pocas horas de sueño).
    • Logorrea excesiva.
    • Pensamientos acelerados.
    • Trastornos asociados con la atención.
    • Apego casi obsesivo a determinados objetos.
    • Comportamiento irresponsable.

Estas actitudes no deben ser el resultado del consumo de determinadas sustancias o efecto de fármacos específicos.

¿Cómo se trata la hipomanía?

La hipomanía no es un trastorno, es una manifestación del trastorno bipolar II. Es interesante saber que es una de las enfermedades psiquiátricas con mayores opciones de tratamiento.

Disponemos de numerosos fármacos para el tratamiento de la hipomanía y las fases depresivasy demuestran ser bastante efectivos. Por otro lado, la psicoterapia también es fundamental para desarrollar nuevas habilidades, gestionar emociones, pensamientos y mejorar las relaciones sociales. El primer paso, sin embargo, es poder contar con un diagnóstico correcto.

  • García-Castillo , Ines. Fernández-Mayo, Lidia. Serra no-Drozdowskyij, Elena (2012) Detección precoz de episodios de hipomanía en pacientes con trastorno afectivo. Revista de Psiquiatría y Salud Mental – Journal of Psychiatry and Mental . DOI: 10.1016/j.rpsm.2011.12.002
  • De Dios, C., Goikolea, J.M., Colom, F., et al. (2014). Los trastornos bipolares en las nuevas clasificaciones: DSM-5 y CIE-11. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 7: 179-185.