Iglesia mesiánica: paraíso terrenal

FFundada en 1935, en tierras japonesas, la Iglesia Mesiánica Mundial valora conceptos que apuntan a consolidar el llamado “Paraíso Terrenal”, un mundo donde aspectos como conflicto, enfermedad y miseria no existen en el vocabulario de los practicantes. Más precisamente, fue fundada el 1 de enero de este año, a través de Mokiti Okada, más conocido como Meishu-Sama, nombre que tiene el significado de «Señor de la Luz». Veinte años después, la Iglesia Mesiánica se consolidó en Brasil.

La Iglesia cuenta actualmente con unas 510 unidades, llamadas Centros Johrei, repartidas por todo el mundo. En total, hay casi tres millones de mesiánicos, distribuidos entre adherentes y ministros, que siguen la doctrina de la Iglesia en unos 70 países alrededor del mundo.


johrei

Símbolo de los centros Johrei

Difundir el concepto de civilización religiosa, en la esencia de la expresión, es el gran objetivo de la Iglesia, que tiene la tarea de hacer del progreso material un mero reflejo de este cambio de postura de la sociedad. Áreas como el medio ambiente, el arte, la cultura y la educación son de suma importancia en este escenario, ya que desempeñan el papel de instrumento de movilización, a través de los distintos Johrei.

El mundo ideal. Esta es la imagen de donde los mesiánicos esperan vivir. Para ello, existe una especie de grupo de trabajo, donde todos, involucrados en el proceso, cumplen para hacer lo mejor, puro y simple. La búsqueda incesante e incansable del equilibrio de todos los individuos, involucrados en la sociedad, se dirige a través de conferencias, servicios e innumerables trabajos voluntarios, producidos por quienes tienen la misión de producir paz y prosperidad para el planeta.

Más que una religión. Este es el pensamiento más notorio de la Iglesia Mesiánica, que cree que su papel es mucho mayor que este. La característica ultrareligiosa refuerza este pensamiento, ya que la Iglesia realiza actividades y obligaciones relacionadas con las alianzas, promovidas con diversas instituciones que, a partir de este momento, comienzan a difundir conceptos basados ​​en las enseñanzas del gran maestro Meishu-Sama.

El Ser Mesiánico

El pensamiento de «Creer en Dios» es la base para definir la cuestión de «qué es ser mesiánico». Con base en esta creencia, el Mesiánico cree que hay una especie de período preparatorio, en el pasado reciente, para que surjan pasos y den acceso a lo que llamamos “Cielo en la Tierra”.

En todo momento, Dios promueve una personalidad para que esta, a su vez, juegue el papel de mensajero, cada uno con su función predeterminada y con su religión alineada con cualquier tipo de situación o momento.

Formación religiosa mesiánica

La verdadera naturaleza del individuo se ubica en su dimensión espiritual. Esta es una de las doctrinas de la Iglesia Mesiánica, que testifica que el ser humano tiene dimensiones mentales y materiales, además de este esquema que involucra su espíritu.

Por tanto, para que el individuo alcance su plenitud, es necesario estar alineado con su intuición espiritual, la cual seguirá acompañando, de manera continua, la evolución material, provocando una especie de sinergia, capaz de traer bien, equilibrio, paz y prosperidad para todos los involucrados en este proceso.

La Iglesia Mesiánica busca el camino hacia la paz y la tranquilidad en el universo.

Imagen: https://universouniversal.files.wordpress.com/2011/03/igreja-messianica-mundial-do-brasil.jpg