Inseguridad y baja autoestima: vivir siempre en equilibrio

Inseguridad y baja autoestima: vivir siempre en equilibrio

La autoestima no es una dimensión estable. A veces, después de una mala relación, puede tener baja autoestima, dejar de tener amor propio o sentirse totalmente inseguro. ¿Qué podemos hacer en estas situaciones? Hablamos de ello en este artículo.

La inseguridad y la baja autoestima están directamente relacionadas entre sí. Hay mucha gente que vive en equilibrio entre estas dos dimensiones; se siente como caminar sobre una cuerda floja con miedo a caer ante el menor error. Pierdes la templanza, te sientes falible e incapaz de lograr nada y, sobre todo, pierdes el amor propio.

Nathaniel Branden, psicoterapeuta canadiense y autor del libro Los seis pilares de la autoestima, ha manifestado en más de una ocasión que sin seguridad interior, que da confianza y amor genuino por uno mismo, es imposible afrontar los desafíos más simples: las relaciones sociales, el trabajo, la capacidad de realización e incluso el amor.

Todos estos aspectos también flaquean para las personas con inseguridad y baja autoestima. Por otro lado, hay una verdad innegable: el mundo no es un buen lugar para quienes se sienten menos capaces.

Por ejemplo, el niño inseguro suele ser objeto de burlas y maltrato en la escuela y el adulto que no puede defender sus derechos corre el riesgo de construir relaciones adictivas que socavan aún más su autoestima. ¿Qué se puede hacer en estos casos?

Inseguridad y baja autoestima: vivir siempre en equilibrio

La baja autoestima siempre conlleva costos. Nuestro equilibrio emocional, de hecho, depende de ese apoyo, de ese músculo psicológico que actúa como la variable más importante para nuestro bienestar. El psiquiatra Luis Rojas-Marcos, en su libro Pero ¿quién creo que soy? Autoestima. Nuestra fuerza secreta, nos dice que la forma en que las personas se hablan es un elemento explicativo en este sentido.

Entre los muchos factores que subyacen al vínculo entre la inseguridad y la baja autoestima, a menudo pasamos por alto la gran importancia del diálogo interior. Ese soliloquio con nosotros mismos debe ser siempre amable, cariñoso y centrado en nuestras virtudes. De lo contrario, alimentaremos un desgaste que poco a poco acabará afectando nuestra salud mental.

En definitiva, la baja autoestima es la dimensión que orbita la mayoría de los trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión. Veámoslo con más detalle.

¿Qué hay detrás de la inseguridad y la baja autoestima?

Lo que nos decimos a nosotros mismos afecta nuestra autoestima. Entonces, ¿por qué hablarnos palabras negativas? ¿Por qué nos convertimos en los peores enemigos de nosotros mismos y de nuestras habilidades? En primer lugar, es importante recordar que la autoestima no es una dimensión estable, puede fluctuar y ser influenciada por nuestras experiencias.

En muchos casos el origen de nuestra baja autoestima se encuentra en la infancia y en la educación recibida. Un vínculo con el apego inseguro, las deficiencias emocionales, el aislamiento, el maltrato o incluso el exceso de preguntas provocan inseguridad y falta de autoestima.

También es importante tener en cuenta los eventos traumáticos: muertes de familiares, accidentes, ser acosados ​​o acosados ​​pueden aumentar la inseguridad y la baja autoestima.

Igualmente, no podemos olvidar el impacto que las relaciones tóxicas pueden tener en nosotros. El costo de un vínculo basado en la crítica, la humillación, el chantaje emocional y los celos puede dañar totalmente nuestra autoestima y seguridad.

¿Cómo son las personas inseguras y con baja autoestima?

Todos pensamos que la inseguridad y la baja autoestima son propios de personas tímidas, esquivas y poco decididas. Olvidamos, sin embargo, que Estas características pueden subyacer a personalidades agresivas e incluso narcisistas..

Cuando alguien percibe sus propios defectos y debilidades, puede desarrollar mecanismos de defensa para protegerse y tratar de llenar esos vacíos.

  • Quien no se ama a sí mismo experimenta frustración, ansiedad y angustia. Todo esto puede (a veces) traducirse en agresión.
  • En otros casos puede suceder lo contrario: en lugar de mostrar un comportamiento agresivo, la persona víctima de manipulación, sin saber defenderse, no reclama sus derechos.
  • La baja autoestima afecta nuestro potencial y reduce nuestras posibilidades. La falta de confianza en nosotros mismos nos coloca en esa zona de confort donde no pasa nada.
  • Por último, pero no menos importante, la inseguridad y la baja autoestima están asociadas con varios problemas de salud mental y física.

También se ha demostrado que la estrecha relación entre la inseguridad y algunos trastornos alimentarios. Por ejemplo, una interesante investigación realizada en el Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid ha demostrado que la baja autoestima es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades graves relacionadas con la alimentación.

Inseguridad y baja autoestima: ¿cómo puedo dejar de ser mi enemigo y aumentar la confianza en mí mismo?

La autoestima no se recupera de la noche a la mañana. Especialmente si tenemos el peso de una educación traumática sobre nuestros hombros, si hemos sido víctimas de durante muchos años acoso o si hemos experimentado una relación de dependencia emocional hacia la pareja. ¿Qué podemos hacer en estas situaciones?

  • La terapia psicológica es el mejor recurso para trabajar en las causas de nuestras inseguridades. Abordar los factores desencadenantes y tener las habilidades y herramientas para mejorar el diálogo interno es sin duda la mejor estrategia.
  • Igualmente, Es útil llevar un diario para identificar los pensamientos negativos. Identificar las negatividades, los pensamientos irracionales y esa voz crítica que no nos permite expresar nuestro potencial es un paso fundamental para superar los problemas.
  • Es importante establecer metas simples que se puedan lograr todos los días. Los pequeños avances diarios fortalecen nuestra autoestima.

También es muy recomendable para iniciar nuevos proyectos. A veces los cambios abren las puertas a nuevos escenarios que permiten que surja un nuevo ego. Este nuevo ego probablemente estará entusiasmado con la vida y, sobre todo, con sí mismo. Este es el secreto.

  • Abbate-Daga, G., Gramaglia, C., Federico, A., Marzola, E. y Secondo, F. (2010). La inseguridad del apego, la personalidad y la insatisfacción corporal en los trastornos alimentarios. El Diario de Enfermedades Nerviosas y Mentales, 198 (7), 520-524. doi: 10.1097 / NMD.0b013e3181e4c6f7
  • Mora, F., Fernandez Rojo, S., Banzo, C. y Quintero, J. (2017). El impacto de la autoestima en los trastornos alimentarios. Psiquiatría europea, 41(S1), S558 – S558. https://doi.org/10.1016/j.eurpsy.2017.01.802
  • Yuan, W. y Wang, L. (2016). El optimismo y el estilo atribucional impactan en la relación entre inseguridad general y salud mental. Personalidad y diferencias individuales, 101312-317. doi: 10.1016 / j.paid.2016.06.005