La depresión anaclítica de René Spitz

La depresión anaclítica de René Spitz

La depresión anaclítica ocurre durante el primer año de vida, cuando el bebé está separado de la madre y no tiene vínculos emocionales. Es una enfermedad grave que puede provocar la muerte.

La depresión anaclítica es el término acuñado por René Spitz en 1945. Spitz era un psicoanalista estadounidense naturalizado austriaco que trabajó como psiquiatra en el Hospital Mount Sinai y como profesor en varias universidades de Estados Unidos. Fue el heredero natural de los postulados de Freud, pero se dedicó sobre todo al cuidado de los niños.

Spitz comenzó a investigar el desarrollo de los niños en 1935, mientras aún residía en Europa, a través de la observación directa y el método experimental.

Por tanto, todas sus conclusiones tenían una sólida base empírica. En 1945 realizó una investigación detallada en un orfanato y de sus observaciones nació el concepto de depresión anaclítica.

“Lo que los niños reciben, lo darán a la sociedad”.

-Karl Menninger-

El trabajo de este psicoanalista tuvo un gran impacto en la comunidad científica y en la sociedad en general. Gran parte de su investigación se registró en el cortometraje Enfermedad psicógena en la infancia (enfermedad psicógena en la infancia), realizado en 1952.

Las escenas tuvieron un impacto notable hasta el punto de favorecer un cambio en la atención a los niños en hospitales y orfanatos. Además de eso, mostró al mundo el concepto de depresión anaclítica.

¿Qué es la depresión anaclítica?

Cuando René Spitz comenzó su investigación, en los círculos académicos se pensaba que la depresión era exclusiva de los adultos. Algunos psicólogos estaban convencidos de que los signos de este trastorno eran clínicamente irrelevantes en los niños.

Los psicoanalistas, por su parte, señalaron que los pequeños no tenían la capacidad de reflexión necesaria, por lo que no podían sufrir depresión. Estamos hablando de principios de los años treinta.

Aunque estas creencias estaban bastante extendidas, dos investigadores se distanciaron de él y decidieron realizar experimentos para investigar su validez real. Los dos investigadores fueron René Spitz, quien teorizó el concepto de depresión anaclítica, y John Bowlby, quien estudió en detalle la relación entre madre e hijo en la infancia.

Spitz concluyó que incluso los niños, desde una edad temprana, pueden estar deprimidos.. El psicoanalista encontró que este estado incluía un cuadro completo de síntomas bien definidos.

En particular, su teoría se basaba en la reacción de los niños a la separación repentina de su madre o de los lazos emocionales durante más de tres meses.

Los síntomas de la depresión anaclítica

Spitz argumentó que la depresión anaclítica ocurría en niños menores de un año, particularmente después de desarrollar el vínculo de apego a la madre y ser separada abruptamente de ella por un período de tres meses.

Si esto sucede, el pequeño comienza a mostrar toda una gama de síntomas depresivos. Los síntomas más visibles son los siguientes:

  • Pérdida de la capacidad de expresarse mediante gestos.
  • Dejar de sonreír.
  • Anorexia o pérdida del apetito.
  • Dificultad para dormir: las horas de sueño se reducen o altera.
  • Adelgazar.
  • Retraso psicomotor.

Si la privación afectiva dura más de 18 semanas, todos los síntomas empeoran. El niño entra en un estado que Spitz llamó «hospitalidad»: el niño se vuelve incapaz de establecer contactos emocionales estables y su salud se vuelve frágil. En muchos casos, puede provocar la muerte.

Los efectos de la investigación

Parece que Federico II el Grande, rey de Prusia, realizó un experimento. Se dice que había construido un orfanato donde se satisfacían plenamente todas las necesidades físicas de los niños.

En este lugar, aspectos como higiene, alimentación, vestuario, etc. fueron tratados en detalle. Sin embargo, A los niños se les prohibió establecer vínculos emocionales.. La mayoría de ellos murieron en poco tiempo.

Los estudios de René Spitz sobre la depresión anaclítica han iniciado una revolución en la gestión de los orfanatos, al menos en los países más desarrollados. Mostró que los lazos emocionales son tan importantes o más importantes para los niños que la comida en sí. Posteriormente, sus condiciones en estas instalaciones mejoraron mucho.

La depresión infantil existe y está aumentando en todo el mundo. El suicidio es actualmente la sexta causa principal de muerte en niños de entre 5 y 14 años.

Además, no podemos olvidar que los niños privados de afecto durante las primeras etapas de sus vidas tienden a desarrollar trastornos de conducta y llevan una existencia tormentosa plagada de trágicos sucesos.

  • Schonhaut, L. (2014). Desarrollo neuropsíquico del lactante. Revista chilena de pediatría, 85(1), 106-111.