La falacia del francotirador tejano

La falacia del francotirador tejano

¿Sabes cuál es la falacia del francotirador de Texas? Explicamos el origen de este fenómeno y cómo afecta a la mente en la selección de información.

En filosofía, específicamente en el campo de la lógica, las falacias son razonamientos aparentemente válidos, pero que contienen un error que anula por completo su contenido. Se utilizan principalmente en debates y discusiones, a veces de forma consciente y otras de forma inconsciente. Entre ellos se encuentra la falacia del francotirador de Texas.

En las siguientes líneas explicamos el origen de esta falacia, en qué consiste y cómo este fenómeno puede modificar la interpretación y selección de información con el fin de verificar nuestras ideas o creencias. Finalmente, analizaremos algunos ejemplos para comprender mejor esta falacia y algunas ideas para prevenirla (y luchar contra él).

La falacia del francotirador de Texas: ¿que es?

La falacia del francotirador tejano (en inglés Falacia del tirador de Texas) es bastante común. Una determinada información (sin un significado inicial) se interpreta, amaña o manipula hasta que adquiere un significado o para satisfacer nuestra hipótesis inicial.

A través de este fenómeno operamos un razonamiento en el que se omite cualquier pista que pueda indicar que nuestra idea está equivocada, poniendo énfasis en la información que parece sustentar nuestra hipótesis.

Por tanto, es posible distorsionar la realidad e interpretarla a voluntad para defender las propias posiciones.

El origen

Para comprender mejor la falacia del francotirador de Texas, debemos comenzar desde los orígenes. El nombre proviene de la siguiente historia: un tirador disparó varios tiros al azar contra la pared de un granero; luego, pintó un objetivo en correspondencia con cada disparo, llamándose francotirador.

Es decir, luego de realizar la acción, el francotirador tomó las medidas necesarias para que ésta adquiriera un sentido o lógica, con el objetivo de «ganar» o sentirse «vencedor». Alteró los datos (pintando los objetivos) para confirmar su hipótesis (la victoria).

¿Quién recurre a la falacia del francotirador de Texas? comienza con datos reales, pero los modifica para confirmar sus supuestos (como hizo el tirador de la historia).

Ejemplos

Le ofrecemos un ejemplo que se puede encontrar fácilmente en la vida cotidiana. Imaginemos que soñamos con el número 7 y esa noche nos quedamos en un hotel, en la habitación 362 (número que no conocíamos).

Si aplicamos la falacia del francotirador, podríamos decir que tuvimos un sueño premonitorio, ya que 3 + 6-2 = 7, y siete es precisamente el número que soñamos. En pocas palabras, manipulamos los datos para confirmar nuestra hipótesis.

Otro ejemplo de esta falacia es la interpretación de las constelaciones; es decir, tendemos a trazar una serie de líneas imaginarias para conectar las estrellas y formar figuras, pero en realidad su posición está determinada por el azar. Ignoramos los cuerpos celestes que pueden alterar la figura que estamos «buscando».

¿Cómo seleccionamos la información?

La falacia del francotirador de Texas lleva a descartar información discrepante con las propias ideas, así como a manipular o modificar información con el objetivo de convencer a alguien (oa sí mismos) de algo. Por otra parte, tendemos a dar mayor importancia a las posiciones que pretendemos defender.

Otra forma de interpretar la falacia del francotirador, nuevamente en términos de selección de información, es la siguiente: ignorar las diferencias en los datos, enfatizando las similitudes. Una vez realizado el razonamiento en cuestión, sacamos conclusiones que pueden considerarse falsas.

Ilusión de agrupamiento y apofenia

El fenómeno de la falacia del francotirador está relacionado con lo que en psicología cognitiva se llama ilusión de agrupamiento. ES la tendencia a considerar (o ver) patrones o agrupaciones que no existen en la realidad.

Por otro lado, esta falacia también está ligada a otro concepto, la apofenia. Este término indica la tendencia a ver patrones y conexiones en eventos aleatorios o sin sentido, algo similar a lo descrito en el párrafo anterior.

Sin embargo, cabe destacar que estos dos conceptos pueden adquirir matices diferentes cuando son interpretados por la psicología cognitiva o la estadística.

La psicología cognitiva los relaciona con la falacia del francotirador ya que esto último conduce a establecer patrones que no existen en la realidad para justificar o probar nuestras ideas o incluso para convencer a otros de (o sobre) algo.

¿Cómo evitar la falacia del francotirador de Texas?

La falacia del francotirador de Texas, como muchas otras, no siempre se usa conscientemente. En cualquier caso, ofrecemos algunos consejos para evitarlo:

  • Busque las tesis opuestas: no solo es importante buscar las tesis a favor de nuestras hipótesis, sino también las contrarias.
  • Evita siempre querer tener la razón: para que podamos demostrar nuestras ideas de manera más objetiva y lógica.

Estos sencillos trucos evitarán que nos encontremos con la falacia del francotirador texano, para poder argumentar nuestras ideas de una forma mucho más fiable. Sin embargo, todos corremos el riesgo de cometerlo, por eso ¡También es importante aprender a reconocerlo en los demás!

«La lógica es razonar con criterios».

-Anónimo-

  • Comesaña, Juan Manuel (2001). Lógica informal, falacias y argumentos filosóficos. Buenos Aires: Eudeba.
  • DH Fischer. (1970). Falacias de los historiadores: Hacia una lógica del pensamiento histórico, Harper Torchbooks.
  • Ortiz Frida, García María del Pilar (2005): Metodología de la investigación. México: Limosa.