La felicidad es esa ventana serena, dentro de sí misma, esperando que el sol de la alegría entre por sus rendijas

V¿Se ha detenido un segundo de su día y ha prestado atención a lo que piensa? ¿Te has preguntado alguna vez sobre el significado real de lo que te hace pensar tu mente? ¿Te pone ansioso y preocupado por el futuro? ¿O triste por el pasado? ¿O pacífico y presente en el ahora? Tú, según la trama que crea tu mente, eres una persona triste o feliz?

A veces me detengo a observar a las personas en sus singularidades, gestos, vagabundeos, expresiones faciales y cada vez es más notorio lo triste que es la sociedad moderna y lo mucho que algunas personas buscan constantemente algo que a veces ni siquiera ellos mismos conocen. qué es – simplemente para completar algo desde el exterior.

La gente tiende a empezar a crear una trama en la mente e instigar a buscar la felicidad en sí misma, normalmente en cosas superfluas y en lugares equivocados. Olvidan que la felicidad no es una cosa, sino un estado mental. Es sentir la felicidad misma. En tu totalidad.

Olvidan que la felicidad no es una cosa, sino un estado mental.

Marcelo Jeneci citó una vez en una canción: “La felicidad es solo una cuestión de ser”, y amigos, ¡eso es todo! Es estar – sin cargas, sin miedos, sin miedo a lo que el otro pensará, porque después de todo, el otro es solo y solo el reflejo de lo que estás pensando y emitiendo al universo – y solo.


La felicidad es buscar dentro de ti mismo lo que eres. Es meditar y estar presente en el ahora. Es comprender que la vida tiene un propósito y buscar su significado. Sonríe al mundo, independientemente de los obstáculos que enfrente. Es valorar la vida que tienes y no intentar arrepentirte y comparar tu vida con la de los demás. Intenta hacer algo diferente cada día. Significa ser libre, feliz y considerar solo tus necesidades. – sin alimentar los deseos de tu mente ilusoria. La felicidad es modificar todos los malos hábitos y cauterizarlos con sus opuestos, los buenos hábitos. La felicidad es nuestro libre albedrío.

La felicidad es esa ventana serena, dentro de sí misma, esperando que el sol de la alegría entre por sus rendijas.