Lenguaje corporal: accidente cerebrovascular

En medicamento habitual, Carrera (carrera), también conocido como accidente cerebrovascular, es una enfermedad neurológica que afecta al sistema nervioso y puede tener consecuencias como discapacidades físicas y mentales.

EL Carrera ocurre cuando la circulación sanguínea se detiene repentinamente en la región del cerebro. En este caso, la enfermedad se llama accidente cerebrovascular isquémico. Cuando la enfermedad es causada por la ruptura de una arteria que conduce a una hemorragia o un coágulo, lo llamamos accidente cerebrovascular hemorrágico.

Incluso en la medicina tradicional, los síntomas son agudos y progresan rápidamente. Entre ellos se encuentran: hormigueo en un lado del cuerpo, debilidad muscular, dificultad para hablar, confusión mental y motora, dolores de cabeza agudos, pérdida visual de un ojo, pérdida del equilibrio y mareos.

Los factores de riesgo de un accidente cerebrovascular pueden ser varios. Entre los más comunes se encuentran: la edad, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y la adicción al alcohol.

En psicoanálisis, Cristina Cairo en su libro garantiza que el ictus refleja en sus convicciones a una persona de comportamiento difícil e irreductible.

Derrame Cerebral segundo Cristina Cairo


lenguaje corporal
Es un signo de genio difícil y refleja una persona que prefiere la muerte a tener que cambiar su comportamiento, que se resiste rígidamente a sus opiniones, creencias y conducta. El ictus muestra que la persona vive tensa y obstinada en sus observaciones y críticas y constantemente se frota contra otras personas, sobrecargando su cerebro de fuertes pensamientos y emociones.

¡No quiero ser dueño de la verdad! Libere este «método» de llamar la atención de la gente. Muéstreles que usted también es sensible y puede tener sus miedos como ellos. Habla despacio y escucha lo que los demás tienen que decir. Haz de tu inteligencia un vehículo amigable y flexible. Cuidate de ti mismo hasta que te liberes de esa personalidad rígida y el sentimiento de víctima que te domina. No es solo el mundo el que necesita un cambio: tú también lo necesitas. No es un demérito que nadie acepte con humildad las ideas y opiniones de familiares y amigos. Somos amados por nuestro carisma y no por la fricción que creamos. ¡No es posible que aprecies la lástima que la gente llegará a sentir por ti! Crezca y desee ser feliz con sus propios sueños. y personas libres para seguir sus caminos, como prueba de su verdadero desapego y confianza.


Libro 1