Lenguaje no verbal que bloquea la comunicación.

Lenguaje no verbal que bloquea la comunicación.

El lenguaje no verbal puede bloquear la comunicación porque tiene una influencia significativa en nuestras relaciones. Lo que decimos con gestos y posturas nos acerca o nos aleja de los demás.

Los estudios dicen que el lenguaje no verbal constituye, en promedio, el 65% de la comunicación. Enviamos mensajes continuamente a través de nuestros ojos, nuestra expresión, nuestros gestos y posturas. Saber descifrar el lenguaje corporal es fundamental, así como saber que puede bloquear la comunicación y dificultar las relaciones con los demás.

El lenguaje no verbal bloquea la comunicación cuando envía un mensaje de rechazo al interlocutor. La mayoría de las veces, estos mensajes se envían sin querer. En otras palabras, se emiten sin que la persona se dé cuenta.

El problema es que la falta de conciencia no impide que el lenguaje corporal afecte negativamente las relaciones. Aunque inconsciente, este rechazo recibe una respuesta, que a su vez es inconsciente. Se trata, por tanto, de un elemento que tiene el poder de envenenar o, por el contrario, alimentar nuestras relaciones. Presentamos siete ejemplos de lenguaje no verbal que bloquea la comunicación.

«Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice».

-Peter Drucker-

Cuando el lenguaje no verbal impide la comunicación

1. La mirada

La mirada es fundamental en el lenguaje corporal: refleja mucho sobre nosotros y nuestras emociones.. Es el eje central de la comunicación, ya que muestra, como ningún otro gesto, la disposición hacia el interlocutor.

Una mirada demasiado fija bloquea la comunicación, muestra una pizca de agresión y es típica de quien miente. Cuando miramos a otra persona sin parpadear, le estamos desafiando o mintiéndole.

2. Rostro impasible: cuando el lenguaje no verbal bloquea la comunicación

El rostro impasible, inexpresivo o excesivamente tenso envía un mensaje negativo. Es como si la persona que está hablando no estuviera realmente presente, como si no estuviera involucrada en la interacción que está teniendo lugar.

Cuando una persona hace una mueca, es más confiable, porque muestra espontaneidad y sinceridad. Por otro lado, si se muestra «de madera», será tratado en consecuencia, es decir, como si estuviera ausente.

3. El tono de la voz

El tono de la voz casi siempre dice mucho más que las palabras habladas. Hay quienes hablan en un tono muy bajo, como si no tuvieran derecho a hablar. De esta forma, no hace más que minimizar la importancia de su palabra.

Otros, en cambio, siempre hablan en voz alta, invadiendo el entorno que los rodea. Tal actitud da la idea de que quieren imponer su palabra a los demás. Esto también bloquea la comunicación.

4. Pon un objeto en tu boca

Algunas personas tienen la costumbre de llevarse objetos a la boca mientras hablan con otras personas. Mordisquean un lápiz o cualquier otro objeto. A veces se pasan los dedos o se llevan la mano a los labios mientras dicen algo. También hay quienes se cubren completamente los labios con la mano.

Todos estos comportamientos son típicos de la comunicación no espontánea.. De hecho, la inseguridad conduce a tales comportamientos no verbales. Es como si estas personas, sin saberlo, buscaran un punto de referencia que diera credibilidad a lo que dicen.

5. La sonrisa en lenguaje no verbal

Una sonrisa sincera abre las puertas de la comunicación. Significa aceptación, calidez, simpatía; muestra buena disposición hacia el interlocutor. Si una persona no sonríe, la seriedad del rostro infunde cierta tensión en la comunicación.

La falsa sonrisa, por el contrario, es uno de los elementos del lenguaje no verbal que bloquea la comunicación, porque le da cierta artificialidad a lo dicho. Es fácil de reconocer: la persona sonríe solo con los labios y no con el resto del rostro.

6. Movimientos de manos

Hay personas que no pueden mantener las manos quietas cuando hablan. Si una persona se toca la oreja mientras escucha al interlocutor, significa que quiere bloquear la conversación. Es una señal de rechazo ante las palabras de otras personas.

Por otro lado, cuando una persona se rasca el cuello mientras dice algo, significa que no está seguro de lo que está diciendo. Implica duda y miedo de lo que pueda pensar el interlocutor. Por tanto, hace que la comunicación sea incierta.

7. Los brazos

Los brazos cruzados en muchos casos representan una actitud defensiva: simulan un escudo. Por supuesto, este principio no se aplica a situaciones en las que hace mucho frío y simplemente está tratando de conservar la mayor cantidad de calor posible.

Cuando nos encogemos de hombros, enviamos un mensaje de desconfianza. Es muy común que este gesto vaya acompañado de una espalda encorvada. La persona probablemente se sienta impotente y abrumada por la situación.

El lenguaje no verbal que bloquea la comunicación a menudo muestra lo que queremos ocultar. Sin embargo, en lugar de centrarse en los gestos, es bueno evaluar nuestros pensamientos durante las interacciones.

  • Rebelde, G. (2002). El lenguaje corporal: lo que expresan las actitudes, las posturas, los gestos y su interpretación. Edaf.