Memoria olfativa: ¿que es y como funciona?

Memoria olfativa: ¿que es y como funciona?

Gracias a la memoria olfativa, podemos elegir productos o actividades que nos recuerden un olor de nuestra infancia o simplemente un momento agradable para nosotros.

¿Has comprado alguna vez un producto cuyo olor te recordaba a tu infancia? ¿Has comprado alguna vez galletas cuyo aroma te recordaba a tu abuela? Todo esto tiene que ver con la llamada memoria olfativa, profundamente conectado con nuestras emociones. Las grandes marcas son conscientes de ello y lo utilizan para empujarnos a comprar sus productos.

Es importante aclarar que el sentido del olfato es un sentido químico, es decir, tiene el propósito de identificar los agentes químicos responsables de las fragancias difundidas en el ambiente. Este procesamiento es crucial para la supervivencia, ya que nos ayuda a identificar incluso sustancias potencialmente mortales, como alimentos en mal estado.

Al mismo tiempo es una de las formas más efectivas. Esto se debe a que entra en contacto directo con las estructuras cerebrales que procesan la información. Para que se lleve a cabo el proceso de asimilación de olores, deben darse ciertas condiciones en secuencia:

  • Las moléculas de olor, dispersas en el aire, llegan a las fosas nasales. por medio de las membranas mucosas. El olor se dispersa en forma de moléculas para que pueda ser captado.
  • Debajo de las membranas mucosas hay una capa que se llama epitelio olfatorio. Este tejido tiene neuronas receptoras que se especializan en la captación de olores.
  • Las neuronas son las encargadas de enviar información al bulbo olfatorio, estructura cerebral que se encuentra justo detrás de la nariz.
  • La bombilla contiene receptores sensoriales que envían mensajes al sistema límbico. Este sistema tiene la tarea de procesar información relacionada con la información y ayuda a arreglar los recuerdos. Al mismo tiempo, envía información a la corteza dorsal, lo que ayuda a cambiar los pensamientos de los que uno es consciente.

Finalmente, por tanto, la información llega a las áreas del cerebro que favorecen el desarrollo de la memoria olfativa. Gracias a ella conectamos olores y recuerdos, estimulando así el proceso de recordar e identificar diferentes aspectos de nuestra vida diaria.

Sistema límbico y memoria olfativa

El sistema límbico es fundamental para fijar la información asociada a la memoria olfativa.. Este sistema está compuesto por estructuras como la amígdala, el tálamo y la circunvolución del cíngulo, por nombrar algunas. Está asociado con respuestas involuntarias o instintivas; también permite el procesamiento de información emocional y atribuye esta característica a los estímulos.

En el proceso de atribuir emociones. la amígdala se convierte en protagonista, ya que se activa inmediatamente en caso de percepción olfativa. Este aspecto puede fomentar la asociación entre una emoción y un aroma y despertar los recuerdos asociados a ella. Esto activa la consolidación de nueva información o la evocación o conservación de la misma.

La amígdala se encuentra entre las áreas cerebrales más ancestrales y se ocupa de las acciones menos racionales. A continuación, la información que adquiere la memoria olfativa lleva a tomar determinadas decisiones sin que estas pasen por el filtro de la reflexión.

Mecanismo cognitivo involucrado en la memoria olfativa

Las percepciones olfativas no se filtran rápidamente, pero tienen un impacto en los aspectos emocionales y sociales. Existen varios mecanismos cerebrales que se activan para consolidar información de la memoria olfativa. Éstos incluyen:

  • Percepción. Se trata de captar el olor externo para identificarlo y diferenciarlo de los demás. El resultado será una representación mental del aroma que se asociará con un significado.
  • Sensación. Así se realiza una interpretación y una representación subjetiva del aroma en cuestión. En la mayoría de los casos, lo reconoceremos como agradable o desagradable. Esta clasificación está estrechamente asociada a variables individuales, sociales y culturales.
  • Emoción. En la memoria olfativa este aspecto adquiere cierto protagonismo, como ya se ha descrito, y es procesado sobre todo por nuestro cerebro emocional. La dimensión emocional está en primer plano, no es casualidad que la memoria olfativa nos permita evocar emociones con mucha más facilidad que cualquier otro tipo de memoria.

Y finalmente…

  • Asociaciones. En este caso, la emoción tiende a adquirir un papel de primer orden, pero en cualquier caso en presencia del pensamiento consciente. En otras palabras, los olores activan asociaciones entre elementos y situaciones muy específicos, y con el tiempo será posible recordar voluntariamente este recuerdo.
  • almacenamiento. Está asociado con la memoria a largo plazo, que es la mayor parte de la información olfativa. Este mecanismo tiende a estar influenciado por el contexto y la personalidad.

Memoria olfativa y marketing

En marketing, los olores y la memoria olfativa se convierten en los protagonistas de un negocio. Esta asociación se utiliza a menudo con fines promocionales para vender mejor un producto en particular. El propósito es Estimular o promover emociones específicas que puedan conducir al consumo.

Por tanto, el marketing utiliza uno de los sentidos que más influye en la decisión de compra: el olfato. Para ello, se utiliza un logo de tipo olfativo, que ayuda a fijar la memoria de una marca específica.

Es importante que el odotipo evoque sentimientos, valores, emociones y recuerdos. Al mismo tiempo, debe ser fácilmente reconocible y diferenciarse de otros olores, especialmente los de otras marcas de la competencia directa. El olor en cuestión se aprecia más cuando es capaz de evocar recuerdos positivos.

Podríamos decir que La memoria olfativa juega un papel importante en nuestra vida porque está en comunicación directa con nuestro centro de toma de decisiones. Así lo conocen las grandes empresas, que no dudan en explotarlo como una opción para despertar nuestro deseo de consumo en caso de una decisión racional.

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