Miguel de Cervantes: biografía de un gran escritor

Miguel de Cervantes: biografía de un gran escritor

La vida de Miguel de Cervantes estuvo llena de experiencias sorprendentes. El «Don Quijote de la Mancha» es una de las mayores obras de la literatura universal. Sin embargo, su gran valor fue reconocido solo muchos años después de la muerte del escritor.

Las importantísimas aportaciones a la lengua castellana y su impresionante obra literaria hacen de Miguel de Cervantes uno de los personajes más fascinantes de la historia. La vida del «manco de Lepanto» es tan interesante como sus creaciones literarias.

Su obra más importante, Don Quixote De la Mancha, es el texto más leído de la historia después de la Biblia. Se dice que Sigmund Freud aprendió español solo para leer el libro en su idioma original. Miguel de Cervantes, sin embargo, apenas obtuvo ganancias con su gigantesca contribución a la literatura mundial.

Como otros grandes escritores de la historia, Miguel de Cervantes no completó la educación superior ni tuvo profesores destacados. En realidad, se sabe muy poco sobre su vida, especialmente en los primeros años. Sobre su trabajo, sin embargo, se han escrito miles de páginas y una cantidad incalculable de ensayos.

Miguel de Cervantes, il balbuziente

Toda la vida de Miguel de Cervantes estuvo marcada por dificultades económicas. Se supone que nació el 23 de septiembre de 1547, en Alcalá de Henares. Era hijo de Rodrigo de Cervantes, un hombre modesto que ejercía la profesión de cirujano sin haber completado nunca sus estudios. La familia se movía constantemente en busca de fortuna. Esto no le permitió a Miguel recibir educación continua.

Miguel de Cervantes tartamudeaba, pero no se quejaba de su estado, más bien bromeaba al respecto. Era un gran entusiasta del teatro y pasaba muchas tardes viendo las obras de Lope de Rueda en el teatro.

Se cree que por problemas legales abandonó España para trasladarse a Roma, donde se incorporó al ejército. Convertido en soldado, participó en la batalla de Lepanto en 1571. Durante una batalla naval contra los turcos, fue herido en la mano izquierda con un arcabuz. A partir de ese momento ya no pudo usar esa mano. Viajó por toda Italia y conoció la literatura italiana.

Miguel de Cervantes, lo schiavo

En su viaje de regreso desde Italia (donde había vivido durante varios años), el barco en el que viajaba fue atacado por piratas turcos. Los turcos lo capturaron y lo vendieron como esclavo junto con su hermano Rodrigo que lo acompañaba. Los dos vivieron en esclavitud durante cinco años en Argel hasta que la familia recaudó el dinero para pagar el rescate a través de un emisario enviado específicamente a Argelia para resolver el asunto.

Poco después de regresar a España, Cervantes se casó con Catalina Salazar de Palacios. La familia de origen de Cervantes tenía grandes dificultades económicas, por eso comenzó a realizar trabajos ocasionales en oficinas de bajo nivel.

A partir de 1587 comenzó a desempeñar la labor de comisario general de suministros, cargo de menor importancia, pero que le permitió entrar en contacto con personajes pintorescos que vivían en los países donde iba a trabajar.

Su vida matrimonial no fue la más afortunada. Después de dos años de matrimonio, debido a su puesto de trabajo, él y su esposa apenas se veían. No tuvieron hijos, aunque el escritor tuvo una hija con una mujer casada (a la que reconoció cuando tenía dieciséis años). Miguel de Cervantes, de hecho, nunca mencionó a su esposa en sus notas autobiográficas.

Los últimos años del genio

En 1597 fue arrestado acusado de apropiación de dinero público. Fue en la cárcel donde nació la semilla de la que se convertiría en su obra más importante, Don Quixote De la Mancha. En ese momento, ya había publicado muchas de sus obras, particularmente novelas cortas y obras de teatro. Aunque sus obras siempre fueron bien recibidas, no le reportaron mucho dinero.

La única imagen de Miguel de Cervantes es un autorretrato presente en el prólogo de la Historias ejemplares: un hombre viejo y desdentado. Las imágenes que conocemos hoy son solo una aproximación de su verdadera apariencia.

Se dice que Miguel de Cervantes murió de diabetes a los 68 años. Había pedido ser enterrado en el convento de los Trinitarios Descalzos, una congregación que le había ayudado cuando era esclavo. Fue enterrado al día siguiente de su muerte en una tumba sin nombre y sin nombre. Incluso hoy, no se sabe dónde están sus restos.

Marín, L. A. (1948). Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra (Vol. 1). Instituto Editorial Reus.