¿Qué es una persona con un alto ego?

La persona se encuentra extremadamente capaz de hacer algo que nunca ha hecho en su vida, pero cuando se propone hacerlo, termina encontrando resultados desastrosos que le hacen sentirse frustrado y decepcionado de sí mismo. Este es un comportamiento común de aquellos que tienen un alto ego y por lo tanto son arrogantes y narcisistas.

No hay una definición exacta para el ego con el significado señalado en el párrafo anterior y que ha llegado a tener un uso común en nuestro vocabulario. Según el diccionario, el ego es «la parte central o nuclear de la personalidad de una persona». Para el psicoanálisis y la teoría psicoanalítica, el ego «es la parte de la estructura del aparato psíquico que influye en el comportamiento, a partir de las propias experiencias y controlando las propias voluntades e impulsos».

Se puede ver, entonces, que el concepto de ego es muy amplio. Sin embargo, se ha convertido en una costumbre, en el lenguaje informal y coloquial, que utilizamos el ego como sinónimo de la imagen que tenemos de nosotros mismos, casi una suma de confianza en sí mismo, amor propio y fe en la propia capacidad. El que tiene el ego alto (o inflado, como se dice), por lo tanto, es el que confía demasiado en sí mismo, se ama a sí mismo demasiado y siempre piensa que es capaz de hacer algo.

Ese tipo de comportamiento puede ser preocupante, porque no siempre corresponde a la realidad. Sí, necesitamos confiar en nuestra capacidad y realmente necesitamos gustarnos a nosotros mismos, pero ¿qué pasa cuando se cruza la línea? Por ejemplo: cuando una persona se gusta tanto a sí misma, pero tanto de sí misma, que se vuelve egoísta, y comienza a tratar a su pareja romántica como si le hiciera un favor estando a su lado, ya que es tan increíble. Otro ejemplo: la persona va a una entrevista de trabajo y no es seleccionada para el puesto, por lo que se enfada porque pensó que era el mejor de todos los candidatos que participaron en el proceso de selección.

El elevado/inflado ego no es más que una ilusión, una distorsión de la realidad que nubla nuestra visión y nos hace ver un mundo que no es verdadero, un mundo en el que el yo es increíble y capaz de hacer cualquier cosa, por lo que el mundo necesita ponerse de rodillas ante este yo. Sabemos cuál es la consecuencia directa de la ilusión, ¿no? Es una decepción, que puede ser bastante dolorosa para los que la sufren, así que tenemos que ser más cuidadosos.

No es fácil encontrar un equilibrio entre gustar y confiar en ti sin perder la mano y hacerlo demasiado, distorsionando la realidad. Pero esto es necesario si no quieres convertirte en una persona arrogante y narcisista, que pasará por este tipo de decepción descrita anteriormente con frecuencia. Para ayudarle a mantener su ego en control, mientras que le sigue gustando y confiando en su capacidad, hemos preparado 10 consejos que le ayudarán a controlar su ego:

1. Aprende de tus errores

Mientras que las personas con baja autoestima suelen sobreestimar sus errores, no viendo nada bueno en sí mismos y encontrándose sin éxito, las personas con el ego inflado no ven sus errores e ignoran lo que pueden aprender de ellos. Cuando tropieces y conoces el sabor amargo de una derrota o un fracaso, reflexiona sobre ello y piensa en lo que puedes aprender de esta situación desfavorable que se te ha ocurrido.

2. Aceptar la crítica

A nadie le gusta que lo critiquen y que le señalen sus errores de la nada y en una plaza pública, ¿verdad? Pero si un amigo te da un tirón de orejas o un ser querido te critica, de forma buena y respetuosa, tu comportamiento, escucha atentamente y absorbe lo que puedas de esas críticas. Porque estas personas te aman, probablemente te están criticando con la intención de verte crecer y evolucionar.

3. Celebrar el éxito de la próxima

Como uno se encuentra increíble y merecedor de todo el éxito en el mundo, la persona con el ego inflado encuentra difícil felicitar al otro por sus logros y celebrarlos a su lado. En lugar de ser una persona que se exalta a cada momento, incluso en su propia cabeza, es una persona que exalta a la persona que ama. Ver y celebrar el éxito del otro puede ser un gran combustible para que usted vaya tras su éxito también. El mundo no es una competencia, especialmente contra el que amas.

4. Aceptar la realidad

Imagine la siguiente situación: un gerente deja la empresa y usted, que era un subordinado, decide solicitar el puesto, ya que cree que tiene las habilidades necesarias para realizar la función. Pero al final, la empresa selecciona a un colega suyo, que estuvo en la empresa mucho más tiempo y tiene una personalidad similar a la del recién nombrado gerente, lo que causa una enorme frustración en usted, que se postuló ya con la certeza de ser elegido. Cuando no analizamos fríamente la realidad (el colega estuvo más tiempo en la empresa y se parece al antiguo gerente), distorsionamos las cosas en nuestra cabeza, pensando que somos más grandes y mejores de lo que realmente somos.

5. No hay superioridad

¿Hablas tres idiomas? Hay mucha gente que habla cuatro. ¿Tiene dos antecedentes profesionales? Sí, hay otras personas con títulos de postgrado. ¿Tienes las habilidades para cualquier tarea? Seguramente hay alguien por ahí con una habilidad similar o mayor. La intención no es disminuirte a ti mismo, sino valorar tus habilidades y tu personalidad individualmente, sin compararte con nadie más. ¿Hablas tres idiomas? ¡Eso es genial! ¿Qué diferencia hay si tus amigos sólo hablan portugués? ¿Eso los hace más pequeños que tú? Huye de la arrogancia. Sepa felicitarse por lo que es, pero no crea que eso le hace mejor que otra persona.

6. Respetar el conocimiento de cada uno

Si alguien abre la boca para expresar una opinión o hacer un comentario, es porque está preparado para hacerlo, especialmente en entornos como la vida laboral y académica. Así que escucha al otro con atención, nunca lo interrumpas; valora el conocimiento que demuestra cuando se propone hablar, porque puedes absorber mucho del conocimiento de los demás.

7. Deja los cumplidos ahí

Ser alabado es muy sabroso y da un buen «calor» en el corazón, ¿verdad? Pero un buen elogio es el sincero e inesperado, no el que obligas a alguien a hacer. Así que trata de deshacerte de la necesidad de ser siempre alabado y validado por los demás. Sepa cómo celebrar sus logros y valorarse a sí mismo. Eso debería ser suficiente, así que lo que venga de otros será un extra, un bono!

8. Aprende a trabajar en equipo

Este consejo es importante, sobre todo, en la vida profesional, pero es útil para las relaciones familiares y también para las relaciones amorosas, por ejemplo. Sí, eres capaz de hacer cosas buenas, pero también lo es el otro, así que únete a él, ¡y surgirán cosas aún mejores! Una empresa, por ejemplo, está formada por diferentes empleados. Una casa suele estar compuesta por diferentes miembros de la familia. Una relación amorosa se compone de más de una persona. No tiene sentido, por lo tanto, que usted se responsabilice solo, ¿verdad? ¡Trabajen juntos!

9. Comprende que siempre puedes mejorar

«Sólo sé que no sé nada», dijo el filósofo griego Sócrates. Si un hombre culto y extremadamente inteligente como él reconoció la amplitud de su ignorancia, ¿quiénes somos nosotros para pensar que somos extremadamente increíbles, y entonces ya no necesitamos evolucionar y crecer? Desde el momento en que piensas que eres demasiado bueno, sin más que hacer para seguir mejorando, la arrogancia y el ego inflado comenzarán a apoderarse de ti. Siempre hay un conocimiento que no tienes, un tema que no dominas, algo que no conoces, y una emoción que necesitas controlar mejor. Así que reconoce (y acepta) que estarás en constante mejora de la vida.

10. Sé humilde.

La humildad se asocia a menudo con la falsa modestia o la humillación, pero no tiene nada que ver. Ser humilde es reconocer que tienes debilidades y que siempre estás tratando de mejorarlas. Puede que ni siquiera incluya la humildad en su discurso, pero esté abierto a aprender de los que saben más y pida ayuda cuando sienta que no tiene la capacidad de hacer una determinada tarea o asumir una determinada función o postura. Ser humilde es reconocer que siempre habrá mucho que aprender y mucho que evolucionar a lo largo de la vida!

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Por último, tal como se ha planteado desde la introducción, no hay manera de definir lo que es un ego «actualizado», porque cada ser humano tiene su personalidad y sus individualidades. Así que sólo tú puedes calcular si tu ego es demasiado bajo o demasiado alto, pero consulta a tus amigos y personas cercanas, para que te ayuden a saber si te estás volviendo demasiado arrogante o pesimista. El equilibrio lo es todo, así que trata de mantenerte sin arrogancia, pero también sin traer demasiada negatividad a tu vida.