Regreso a la normalidad después de un trauma

Regreso a la normalidad después de un trauma

No cometamos el error de pensar que el tiempo cura los traumas o los hace olvidar. En general, de hecho, alimenta las heridas. ¿Qué podemos hacer para superar las experiencias dolorosas? Hablamos de ello en este artículo.

¿Es posible recuperar la normalidad después de un evento traumático? La respuesta, por difícil que sea aceptarla, es no, no siempre. Si no se utilizan estrategias de afrontamiento, seguramente ese trauma nos acompañará por el resto de la vida y puede manifestarse en forma de estrés, ansiedad y estados depresivos.

Hay otro aspecto importante a considerar: incluso si superamos los efectos de un evento traumático, nunca volveremos a ser los mismos. Experimentaremos otra normalidad, pero esto no significa que sea peor que la anterior ni que vaya a cambiar la calidad de nuestra vida. Las cosas no salen exactamente así.

Crearemos un nuevo yo, una persona que tenga nuevos recursos para manejar el sufrimiento. Cambiaremos, disfrutaremos de una mayor seguridad interior que nos permitirá construir nuestra felicidad y crecer en la esperanza. También te aconsejamos que dejes de lado la clásica idea de que superando la adversidad te vuelves más fuerte.

Sanar o superar un evento traumático no se trata de fuerza. Más bien tiene que ver con la adquisición de habilidades, recursos y estrategias; aprender a ser flexibles, resilientes y capaces de aceptar lo que nos duele aprendiendo a vivir con el dolor.

Todo esto no es facil pero aunque no logremos recuperar la normalidad perdida, viviremos nuevas etapas de nuestra vida igualmente luminosas y dignas.

Estrategias para recuperar la normalidad tras un evento traumático

Pocas personas conocen el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Se piensa, por ejemplo, que se refieren principalmente a soldados o que hayan sido víctimas o testigos de un atentado terrorista. Desafortunadamente, se nos escapa que esta condición mental es muy común y experimentada por millones de personas en todo el mundo.

Un ser querido puede haber estado sufriendo de PTSD durante años. Experiencias como el abuso infantil o una relación sentimental, ser acosado o acosado, sobrevivir a un accidente o una enfermedad grave dejan heridas en el cerebro que, en muchos casos, pueden durar para siempre.

¿Por qué es tan difícil recuperarse de un trauma?

No todas las personas viven e interpretan las experiencias de la misma manera. Por ejemplo, habrá quienes experimentarán la pérdida de su mascota de forma traumática, y quienes no sufrirán demasiado y compensarán la pérdida tomando otra mascota después de unos días.

También hay quienes reaccionan bastante bien ante un robo o asalto. Algunas personas, sin embargo, después de vivir experiencias similares desarrollan un miedo que las paraliza totalmente. Algunos son capaces de recuperar la normalidad antes que otros después de un evento traumático porque tiene un impacto emocional y psicológico menos intenso en ellos.

A veces, sin embargo, la experiencia negativa puede ser particularmente traumática. Es el caso de los abusos sexuales sufridos en la infancia, cuyas repercusiones psicológicas siempre son muy graves. Brian Levine, científico del Rotman Research Institute en Baycrest y profesor de psicología en la Universidad de Toronto, ha estudiado estas situaciones traumáticas.

En su libro Memoria y trauma, explica que estas experiencias generan el llamado «efecto de arrastre» del cerebro. En términos simples, determinadas imágenes y sentimientos vividos se conservan en la memoria emocional.

No importa si pasan días, semanas, meses o años, esos recuerdos están siempre presentes y generan un lastre en nuestros pensamientos. Socavan nuestro potencial, nos privan de la felicidad, de la capacidad de tomar decisiones, de construir vínculos satisfactorios, etc.

Cómo recuperar la normalidad tras un evento traumático

Lo hemos dicho desde el inicio del artículo: aunque intentemos recuperar la normalidad tras una situación traumática, habremos cambiado. Sin embargo, es posible disfrutar de una cierta calidad de vida.

Para comprender nuestra condición, existen escalas con las que medir los efectos del trauma, como la desarrollada por Tedeschi y Calhoun en 1996.

Esta herramienta indica que, en promedio, son las mujeres las que superan mejor los eventos traumáticos desarrollando una nueva forma de apreciar la vida y un nuevo optimismo. Sin embargo, primero debe seguir los siguientes pasos:

  • Después de la experiencia traumática, tiene que pasar algún tiempo. No es posible volver a la normalidad inmediatamente después de pasar por una experiencia traumática.
  • Hay que afrontar la realidad: describir en detalle lo que sucedió, saber cómo se siente, cuáles son nuestros pensamientos y comprender exactamente qué nos hace sentir mal.
  • Este camino de mejora no se puede hacer solo, necesitas pedirle ayuda a alguien, especialmente a las personas que nos aman y que están cerca de nosotros.
  • Debe emprenderse terapia psicológica. Existen muy buenos enfoques y estrategias para tratar el trauma.
  • Para intentar recuperar la normalidad tras una situación traumática, se recomienda que cree nuevas rutinas. El cerebro necesita hábitos, porque así ganamos confianza.
  • Se recomienda iniciar nuevos proyectos.. Dejar atrás ciertas dinámicas para afrontar nuevos retos nos da la sensación de tener el control de nuestra vida y, en cierto modo, alimenta el entusiasmo y las perspectivas de futuro.

Conclusiones

Superar el trauma y volver a la normalidad no es fácil para nadie. Tanto es así que son muchas las personas que no piden ayuda psicológica y siguen sufriendo trastornos de estrés postraumático. Tienes que afrontar el dolor para seguir viviendo. Para ser feliz no basta con sobrevivir, debemos romper las cadenas que nos aprisionan.

  • Tedeschi, RG y Calhoun, LG (1996). El inventario de crecimiento postraumático: midiendo el legado positivo del trauma. Diario de estrés traumático, 9(3), 455–471. https://doi.org/10.1002/jts.2490090305
  • Yehuda, R. (2002, 10 de enero). Trastorno de estrés postraumático. Revista de Medicina de Nueva Inglaterra. https://doi.org/10.1056/NEJMra0129
  • Levine, P (2015) Trauma y memoria. Libros del Atlántico Norte