Revisar a un ex: pros y contras

Revisar a un ex: pros y contras

Según la antropóloga Helen Fisher, ver a un ex nuevamente alimenta nuestros sentimientos de nostalgia y pasión por una historia que consideramos inconclusa.

Ver a un ex nuevamente alimenta un fuego aparentemente extinguido y profundamente dormido. Un choque entre dos almas que se reconocen instantáneamente, pero que traen consigo otras experiencias, mayor madurez y vivencias únicas. A veces, dejar que esa llama se reavive le permite experimentar una historia excepcional; otras veces significa repetir los errores del pasado.

Vivimos en una época en la que es fácil ponerse en contacto con los amigos de la infancia y, por supuesto, con personas con las que hemos tenido una relación cercana, incluso íntima.

Un amor perdido despierta en nosotros ilusiones, fantasías o ideales platónicos, por lo que es más que común buscar a la persona en las redes sociales para volver a contactar. A veces lo hacemos por simple curiosidad; otros por el deseo expreso de reanudar la relación.

En otras ocasiones, la reunificación viene determinada por el azar y el destino, que despiertan en nosotros sensaciones inconscientes, ahora lejanas.

Más allá de lo que se pueda pensar, estudios y trabajos como los de la psicóloga Nancy Kalish de la Universidad de California nos muestran que Muchos de estos encuentros dan lugar a relaciones que son exitosas en un buen número de casos.. No obstante, algunos factores pueden conducir al fracaso. Exploremos el tema en este artículo.

«Nos separamos sólo para encontrarnos».

-John Gay-

Ver a un ex: ¿que puede salir mal?

Nos unimos a otras personas en momentos específicos de nuestra vida; Miedos, inseguridades, inexperiencia y necesidades de la influencia actual. Si la relación termina en un momento dado y luego nos encontramos varios años después, sucede algo único.

Las emociones se juntan; una chispa familiar encenderá los sentimientos del pasado, se despertará el olor de los buenos tiempos (porque los malos tienden a olvidarse), sonará música que es conocida por nuestros oídos.

Aunque son las mismas almas en los mismos cuerpos, el encuentro se lleva a cabo entre personas muy diferentes. La vida nos ha esculpido, la experiencia nos ha moldeado y nuestra mirada es, en muchos casos, más prudente, sabia y precisa.

Todo esto lleva a la pregunta de si reunirse con un ex puede ser positivo o no. ¿Sería prudente considerar comenzar de nuevo la relación? ¿Qué puede salir mal? ¿Qué queda de la persona que conocí en la persona que conocí?

A veces el tiempo nos da la madurez que le faltaba a la relación

Nancy Kalish, psicóloga de la Universidad de California, es una experta en el amor perdido y encontrado. En libros como Amantes perdidos y encontrados Nos proporciona los resultados de un estudio exhaustivo realizado en más de 35 países.

El objetivo era determinar la tasa de éxito de las relaciones que terminaron en algún momento del pasado y se reiniciaron en el presente.

  • Los resultados no podrían ser más sorprendentes: El 72% de los ex que se veían como solteros comenzaron relaciones que resultaron ser estables y duraderas.. En el caso de la reagrupación entre personas que ya tenían pareja, este porcentaje desciende al 5%.
  • Una de las suposiciones del Dr. Kalish es que a veces el tiempo nos da la madurez que nos faltó en el pasado, alisando los rincones que nos duelen. Las experiencias vividas, las lecciones aprendidas y la vida misma nos brindan esa resiliencia psicológica y emocional que, quizás, no teníamos a los 20.
  • Otras veces, volver a ver a un ex significa encontrar un amor perdido por factores externos, presión familiar o social. El presente nos ofrece la oportunidad de corregir una situación que no hemos afrontado con valentía en el pasado.

Volver a ver a un ex: del amor romántico al amor consciente

El psicólogo Thomas Lewis, autor de Una teoría general del amor, explica en su libro que durante su juventud muchos de nosotros creemos profundamente en el ideal del amor romántico. Intentamos establecer relaciones a partir de esa estructura imposible sobre la que, poco a poco, configuramos dinámicas llenas de dependencias y opresión.

A medida que maduramos, nos damos cuenta de ese error; aprendemos que el amor no es solo pasión, sino también compromiso. Nos damos cuenta de la necesidad de respetar los espacios personales y la individualidad, pero al mismo tiempo cuidar de nuestros seres queridos, nuestras relaciones con los demás y nuestros proyectos.

El tiempo y la experiencia llevan a algunas personas (no a todas) a querer cultivar un amor consciente y maduro. Por otro lado, la antropóloga Helen Fisher señala un hecho importante: a veces la gente experimenta lo que ella llama «atracción por la frustración».

En otras palabras, somos conscientes de que en el pasado hemos cometido errores con determinadas personas. Nos sentimos frustrados por la inmadurez, por los errores que cometimos cuando éramos jóvenes sin experiencia. Sentimos que dentro de nosotros hay historias inconclusas e inéditas que merecen finales más valientes.

De ahí surge nuestro deseo de volver a ver a un ex, de recuperar una relación inconclusa, de implementar un rescate que podría tener mayores posibilidades de éxito.

No podemos movernos en las mismas condiciones que ayer; no podemos y no debemos cometer los mismos errores. Porque aunque parezcamos iguales, por dentro somos profundamente diferentes.

Hay amores que sin duda merecen nuevos capítulos. Por otro lado, también hay otros que han tenido una adecuada e incluso merecida conclusión.

  • Kalish Nancy (2005) Amantes perdidos y encontrados: hechos y fantasías de romances reavivados. Nueva York: Universo