Santiago Ramón y Cajal: padre delle neuroscienze

Santiago Ramón y Cajal: padre delle neuroscienze

La contribución del neurocientífico español Santiago Ramón y Cajal fue fundamental en los estudios sobre el cerebro humano, en particular para el descubrimiento de la plasticidad sináptica y la estructura de las neuronas, a las que definió como «las mariposas del alma».

Santiago Ramón y Cajal fue uno de los científicos más importantes de la historia, como Galileo, Einstein y muchos otros. Estas son las palabras con las que lo describe Eduardo Punset. Y tiene razón.

Este histólogo español teorizó las bases de la neurociencia moderna con conceptos totalmente opuestos al pensamiento dominante de la época, demostrando que tenía razón. Descubrió la individualidad de las neuronas, sentó las bases de lo que hoy conocemos como plasticidad sináptica y descubrió las células gliales.

Ramón y Cajal siempre ha sido un rebelde, en el buen sentido de la palabra, no tuvo reparos en contradecir el pensamiento establecido. Era una mente brillante, profundamente curiosa, metódica e incansable, cualidades que le hicieron ganar el primer premio Nobel de Medicina.

Los primeros años y la licenciatura en Medicina

Nació en Petilla de Aragón en 1852. Su padre era un médico provincial que supo transmitir a su hijo su amor por la medicina. Ciertamente no fue una tarea fácil: Santiago Ramón y Cajal era un bambino irrequieto, que mostró más interés en los descubrimientos y experimentos reales que en los libros.

Sus mayores pasiones fueron la naturaleza y la pintura. Su familia decidió enviarlo a un internado para obligarlo a estudiar, pero no funcionó. Cuando todavía era un adolescente, su padre quería darle una lección haciéndolo trabajar como aprendiz de barbero y luego como zapatero. Dicen que se volvió muy hábil en estos oficios; por naturaleza, habría sido bueno en cualquier campo al que se dedicó.

Al final decidió estudiar medicina en la Universidad de Zaragoza, donde su padre había obtenido un puesto como profesor de anatomía. Las lecciones con su padre le permitieron desarrollar grandes habilidades como diseñador del cuerpo humano.

Después de su título de médico, fue llamado a filas y enviado a la guerra en Cuba, donde pasó unos meses en condiciones muy precarias, hasta que enfermó.

A su regreso de Cuba, obtuvo su doctorado en medicina por la Universidad Complutense de Madrid y un puesto de asistente interino de anatomía en la Facultad de Medicina de Zaragoza.

Por la misma época, uno de sus mentores, el Maestre de San Juan, ya le estaba enseñando las técnicas de observación microscópica.

Carriera medica di Santiago Ramón y Cajal

El descubrimiento del microscopio permitió a Santiago Ramón y Cajal cultivar otra de sus pasiones: se dice que el microscopio se había convertido casi en una extensión de su cuerpo.

Tras haber obtenido varios puestos importantes en las Universidades de Zaragoza y Valencia, en 1887 se traslada definitivamente con su familia a la Universidad de Barcelona ocupando la cátedra de Histología y posteriormente, en 1892, la de Anatomía Patológica en Madrid.

Una de las hijas contrajo meningitis y parece que este episodio lo afectó profundamente, tanto que se refugió en la investigación y en su laboratorio día y noche. El mismo día de la muerte de su hija, Ramón y Cajal completó uno de sus descubrimientos más importantes. Recordaría toda su vida la intensidad de los sentimientos encontrados que sintió en ese momento.

Había creado sus propios métodos para teñir muestras de laboratorio. para poder estudiar las conexiones de las células nerviosas. Gracias a esta metodología, pudo demostrar que las neuronas son células independientes que no están conectadas físicamente entre sí.

La ciencia de esa época se basaba en cambio en la idea de que las células nerviosas no estaban separadas entre sí, sino que formaban una masa compacta y enmarañada.

Santiago Ramón y Cajal e il Premio Nobel

Santiago Ramón y Cajal también estudió en profundidad la estructura del cerebelo, la médula espinal y el bulbo raquídeo, junto con diversos centros sensoriales como el olfato y la retina.

Tras un viaje a Berlín y la presentación en un congreso de sus descubrimientos sobre el sistema nervioso y las neuronas, fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1906.

No dejó de trabajar ni un solo día de su vida. Se dice que también pasó el día de su muerte, ocurrida en 1934, trabajando en cama, ya gravemente enfermo.

Los aportes de Santiago Ramón y Cajal a la neurociencia han sido fundamentales por el avance del conocimiento del cerebro humano, la plasticidad sináptica y la estructura de las neuronas, a las que definió como “las mariposas del alma”.

«Las neuronas son células de formas delicadas y elegantes, las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas tal vez algún día pueda esclarecer el secreto de la vida mental».

-Santiago Ramón y Cajal-