Septiembre Amarillo y el significado de la vida

Todos los seres vivos luchan por la vida. No se puede negar, todo lo que somos y hacemos es seguir existiendo. Sólo a los suicidas no les gusta vivir. ¿Por qué sucede eso? ¿Hay una causa específica?

No tienes una respuesta unidireccional. Se cree que el egoísmo es una de las causas. La persona egoísta no piensa en el otro, sólo en sí mismo. Te pasas toda la vida pensando que el mundo gira a tu alrededor.

Cuando descubre que el mundo no es lo que parece ser, entra en una confusión mental. Es como si hubiera nacido de nuevo. Pero como esto no es posible, ella ya no se reconoce a sí misma como perteneciente al mundo, de ahí las compulsiones, la voluntad de matarse.

El autoconocimiento es una herramienta poderosa para encontrar el significado de la vida. ¿Quién soy yo? ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Estas son preguntas que si se responden con sinceridad ayudan al ser humano a encontrar el camino a la felicidad.

El ser humano feliz no tiene tiempo para pensamientos negativos. Aún sabiendo que la vida no es un «mar de rosas», permanece alegre y optimista; creyendo que es capaz de superar todos los obstáculos, porque sabe que es más grande que todos ellos. ¡Sólo el hombre victorioso es capaz de superar sus propios miedos!

Ningún problema es mayor que el del ser humano. Cuando tenemos un problema no debemos preguntar: ¿por qué yo? ¿Qué he hecho para merecerlo? ¿Por qué estoy pasando por esto? Ese tipo de pregunta no ayuda en absoluto. En cambio, deberíamos preguntarnos: ¿Cómo supero esta situación? ¿Soy feliz con la forma en que estoy viviendo? Estas son preocupaciones que atestiguan el hecho de que queremos crecer, aprender, seguir viviendo.

Por lo tanto, ya se ha demostrado, ya sea por la psicología o la filosofía, que una vida buena y feliz sólo se puede lograr a través del autoconocimiento. «Conócete a ti mismo», sólo así podrás conocer al otro, al Universo y a Dios, como dijo el filósofo griego Sócrates.

Por otro lado, el miedo a la muerte, que todos los hombres sienten, actúa como un freno para la preservación de la vida. Según la teología, el temor a la muerte no sólo proviene del horror de la extinción o de la incertidumbre que experimenta el ser humano al entrar en una nueva dimensión, sino también de la conciencia de que el hombre no está seguro de su propia rectitud y puede, por tanto, ser objeto de reparación por los pecados de esta vida.

Tabla de contenidos

También puede que te guste
  • Aprenda a identificar los síntomas de la depresión y a protegerse
  • Aprende por qué Septiembre Amarillo es una campaña de prevención del suicidio
  • Comprender cómo ayudar a las personas que sufren de depresión a prevenir el suicidio

Así, atentar contra la propia vida, cometiendo lo peor de la locura, es un acto egoísta, que siempre tiende al fracaso, al sufrimiento, al dolor; y a nadie le gusta sufrir. Por el contrario, todos los seres humanos estamos llamados a la felicidad. Todo nuestro ser, todo lo que somos, nuestra vida, lo que queremos, hacemos y deseamos es ser felices. La vida humana no tiene otro propósito: ser feliz es nuestra meta.