Ser feliz es una habilidad que se aprende

UNA La felicidad ha sido objeto de debate en varias religiones y estudios esotéricos y ahora parece que también ha ganado su lugar en la ciencia. La antropóloga y psicóloga estadounidense Susan Andrews es una investigadora que ha dedicado sus estudios a descubrir cómo ayudar a las personas a encontrar la felicidad, especialmente en momentos en que la ansiedad y los trastornos mentales forman parte de la vida cotidiana de muchos residentes de las grandes ciudades.

Susan es la autora del libro «La ciencia de ser feliz» y ha vivido en Brasil durante 20 años, donde también dedica su tiempo a la institución. Visión de futuro en São Paulo. El psicólogo defiende y difunde el FIB en Brasil, que es el indicador de Felicidad Interna Bruta. La idea de este indicador es que no basta solo con medir cuánto crece económicamente el país, sino si tenemos que medir qué tan feliz y saludable está la gente del país. EL MENTIRA explora nueve áreas para definir qué tan feliz es la población de un país: bienestar, salud, uso del tiempo, vida comunitaria, educación, cultura, medio ambiente, gobierno y nivel de vida.


Durante una conferencia de Susan en São Paulo, en la UNIFESP, citó estudios del investigador Richard J. Davidson, quien está analizando qué partes del cerebro se activan cuando estamos deprimidos o cuando estamos felices y con eso se está dando cuenta de que La práctica de la relajación y la meditación activan la parte del cerebro que está vinculada a la felicidad. A partir de este estudio, la investigadora defiende la idea de que si aprendemos a activar esta parte del cerebro con frecuencia, podemos aprender a ser felices. Y lo mejor de todo, para activar la zona izquierda del lóbulo prefrontal del cerebro, responsable de la felicidad según este estudio, no tienes que hacer nada demasiado complicado. Solo cierra los ojos, relájate y siente buenas emociones en tu corazón. Y con meses de práctica, la felicidad fluirá más fácilmente a través de ti.

Además de esta práctica, el investigador también sostiene que la MENTIRA se puede aumentar fomentando la vida en comunidad. Más trabajo local, en barrios y ciudades, estimula los núcleos sociales y la vida comunitaria puede beneficiar a todos los implicados.

Si la felicidad aún no tiene una fórmula lista para que la sigamos y la encontremos rápidamente, no está de más probar nuevas indicaciones basadas en nuevos estudios y teorías, ¿verdad? Luego deténgase un momento, cierre los ojos y relájese. Sienta el amor en su corazón y comparta ese sentimiento con las personas cercanas a usted. Y poco a poco todo puede ser más feliz, ya sea con teorías científicas, con religión, o con cualquier otro método, la felicidad es una realidad que se puede lograr.


Texto escrito por Ricardo Sturk del equipo Eu Sem Fronteiras