Síndrome de pies ardientes: ¿que es?

Síndrome de pies ardientes: ¿que es?

¿Siente un molesto hormigueo en los pies por la noche? Si además de esto también siente ardor, podría sufrir el síndrome de Grierson-Gopalan. Hablamos de ello en este artículo.

Pies ardientes o síndrome de Grierson-Gopalan es un tormento nocturno. La persona experimenta picazón, hormigueo, ardor en los pies y tobillos como si caminara sobre una superficie ardiente.

Esta afección podría recordar al síndrome de piernas inquietas, un trastorno que aparece por la noche y reduce en gran medida la calidad de vida. Aunque ambas enfermedades parecen ser de naturaleza neuropática, difieren en algunos aspectos.

Por ejemplo, sabemos que El síndrome de pies ardientes es más común entre las mujeres. y que a veces es un síntoma común en personas con diabetes. Además de esto, es un trastorno que también padecen los ciclistas.

Algunos matices hacen de este síndrome una realidad muy especial. Miremos más de cerca algunos datos sobre este trastorno.

Síndrome de pies ardientes: síntomas, causas y tratamiento

El síndrome de pies ardientes puede ocurrir ocasionalmente; esto significa que habrá momentos en los que este trastorno será más intenso y otros en los que simplemente desaparecerá. Sin embargo, la gama de síntomas es muy amplia y esto se debe a que las causas en el origen del problema son diferentes.

Es importante señalar que esta condición rara vez ocurre por sí sola, es decir, suele ir acompañada de otros trastornos, como enfermedad tiroidea, dolor articular, debilidad generalizada. A menudo, sin embargo, uno acude al médico precisamente para tratar este síndrome porque dificulta el descanso nocturno.

¿Cuales son los sintomas?

El síntoma principal es la sensación de ardor que va desde las plantas de los pies hasta las pantorrillas. Muchas personas se ven obligadas a remojar sus extremidades inferiores en agua fría para obtener alivio.

¿Cuáles son las causas del síndrome de pies ardientes?

Un estudio realizado por el Departamento de Neurología de la Universidad de Münster en Alemania presenta un dato interesante. Sabemos que el síndrome de pies ardientes es autosómico, que es un rasgo hereditario. En otras palabras, si un miembro de la familia lo padece, corremos un mayor riesgo.

  • En la mayoría de los casos, este síndrome es consecuencia de una neuropatía, que es una anomalía en las pequeñas fibras que envían señales de dolor a los pies. Es una condición intermitente que afecta principalmente a mujeres.
  • Otro desencadenante es la deficiencia de vitamina B12. Una deficiencia de este nutriente es responsable de enfermedades del sistema nervioso. Los primeros síntomas son la sensación de hormigueo y ardor que recorre los brazos y las piernas.
  • La metatarsalgia (o compresión de los nervios metatarsianos de los pies) es una causa adicional. En este caso, es una queja común entre los ciclistas.
  • Enfermedades de la glándula tiroides. El síndrome de pies ardientes suele ser un síntoma común en personas con hipotiroidismo.
  • Malabsorción de nutrientes. Si la persona padece trastornos intestinales o alcoholismo, esta condición hará su aparición.
  • Diabetes mellitus. La diabetes tipo 1 y tipo 2 puede afectar los nervios periféricos del cuerpo, específicamente los de los pies y las piernas. El origen se encuentra en los altos niveles de glucosa que alteran la transmisión de señales nerviosas y la resistencia de los vasos sanguíneos.

¿Cómo hacer el diagnóstico?

El síndrome de pies ardientes puede tener varios desencadenantes. ¿Cómo se hizo el diagnóstico? ¿Cómo podemos saber cuál es la causa fundamental de esta condición? Generalmente, se realizan las siguientes pruebas de diagnóstico.

  • Examen físico. El médico procederá a un examen de la zona afectada con el fin de evaluar la posible presencia de hinchazón, problemas articulares, reacciones alérgicas, etc.
  • Análisis de sangre. Son necesarios para medir niveles de glucosa, posible deficiencia de vitamina B12, enfermedad de la tiroides, etc.
  • También se pueden solicitar pruebas para la función del sistema nervioso, como la electromiografía. Gracias a este examen, se mide la actividad eléctrica de los músculos.

Tipos de intervención

El tratamiento para el síndrome de pies ardientes dependerá del desencadenante de esta condición médica. Sin embargo, existen algunas pautas básicas que pueden resultar útiles en la mayoría de los casos.

Sabemos con certeza que siempre es fundamental poder contar con un diagnóstico médico correcto. Antes de recurrir a cualquier remedio, consulte a su médico.

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