¡Todo está bien!

Fligero, relajado, desapegado y casi descuidado, pero si lo analizamos bien, ¡no es nada de eso!

¿Sabes cuánto trabajo se necesita para soltar las ataduras y volverse ligero?

¿Sabes cuánto tenemos que aprender para deshacernos de todo lo que la gente y nosotros mismos esperamos de nosotros y de la vida?

¿Sabes cuántos sentimientos, cosas y personas dejamos en el camino hasta dejar ir nuestros sufrimientos egoicos e imaginarios?

Matamos arquetipos, nos aliamos con los demás, tratamos a niños heridos, calmamos a los guerreros solitarios, caminamos como nómadas, paramos, alineamos, alimentamos a nuestros lobos, dejamos morir certezas y creencias arraigadas, nos convertimos en fortalezas frágiles hasta forzar el nacimiento del chamán que está dentro nosotros. Buscamos nuestra esencia y la llamada de nuestra alma, pero para eso nos cruzamos y enfrentamos nuestras sombras. Combinamos ego y alma. Todo para vencer el miedo y prosperar en el amor. ¡Descuidadamente, estos procesos no tienen nada!


Conocimiento de sí mismo

A veces, vislumbramos cómo es vivir así. Algunos trabajan duro para vivir de esa manera. Sin embargo, otros viven intuitivamente así sin saberlo. Muchos otros, en cambio, creen vivir así, pero en realidad están a la deriva.

Sin embargo, definitivamente no se trata de dejar correr el bote para ver qué está pasando. Estamos hablando de vivir y agradecer cada momento, se trata de ir más allá de dividir eventos entre buenos y malos, se trata de creer que pase lo que pase, todo está bien. ¡Incluso si, en este momento, todo parece estar mal a los ojos de nuestras certezas arraigadas!

Es vivir con la confianza de que, habiendo hecho todo lo posible o no, estábamos destinados a vivir esto y aquello y no los otros que tanto queríamos, o no. Se trata de tener la certeza de que la vida no es más que un regalo y, cuando lo recibimos, debemos agradecerlo, honrarlo usando con la moderación que nos convenga y hacer lo más difícil: regalarlo al campo de las cosas que ya tenemos. ido y ya no encaja.

¿Es fácil? ¡Claro que no! Al comienzo del proceso, algunos eventos parecen poner a prueba nuestra creencia. Pero tenemos que seguir buscándolo en nuestro corazón hasta que se convierta en el primer pensamiento de cuando algo parecía estar mal, injusto y malo. No porque estas energías no existan, sino precisamente porque todo está bien en tu existencia.

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