Todo por una sonrisa: entiende quién no puede sonreír

En la mayoría de las situaciones, la sonrisa de una persona es una forma de mostrar alegría, transmitir buenos sentimientos, complacer a alguien o responder a un cumplido. Alguien que sonríe mucho siempre se ve con buenos ojos, porque la energía que vibra esta persona es muy positiva. Pero, ¿qué pasa cuando una persona no puede sonreír?

Una persona que puede sonreír de forma natural probablemente no se imagina lo que es no poder realizar este gesto que parece tan simple. En general, no pensamos en lo que es existir en el mundo considerando situaciones que no vivimos. Entonces, si nunca imaginó cómo sería su vida si no pudiera sonreír, sepa que este comportamiento no es extraño.

A pesar de esto, siempre debemos mantener los ojos abiertos a lo que otras personas están experimentando y enfrentando, incluso si ese evento no sucede con nosotros. En el caso de una sonrisa, existen condiciones médicas que impiden que un individuo pueda mover ciertos músculos de la cara para mostrar los dientes y demostrar la alegría que siente.

Hemangioendotelioma kaposiforme (HEK) es el nombre de una de estas afecciones. Aunque es poco común, este tumor maligno afecta la cara de una persona, impidiéndole usar todos los músculos de esa parte del cuerpo, como si creara un bloqueo en la cara. Entonces, para poder sonreír, necesita obligarse a hacerlo, realizando gimnasia diaria que cuenta con la ayuda de sus dedos para estimular su rostro a moverse.

La parálisis facial es una condición de salud común, que puede afectar a una persona desde algún momento de la vida, no necesariamente desde el nacimiento, y que impide la apertura de una sonrisa como estamos acostumbrados a ver en representaciones mediáticas o en individuos que no tengo ese tipo de problema. La parálisis de Bell, que es temporal, es una de las más frecuentes en el rostro de las personas de 15 a 60 años, y la causa de la enfermedad aún no es exacta.

Eventos como accidentes automovilísticos o agresiones pueden afectar significativamente la capacidad de una persona para sonreír si afectan los músculos o el sistema nervioso. Sin embargo, los casos menos graves, como tener una sonrisa que no se considera dentro de un estándar de belleza, también reducen la posibilidad de que una persona muestre los dientes.

Para sonreír, además de utilizar los movimientos de los músculos faciales, una persona necesita tener confianza en sí misma, motivos para ser feliz o el deseo de traducir lo que siente. No necesita tener los dientes que aparecen en los anuncios o en la televisión, pero no tenerlos es un factor intimidante. Un acto que debería ser tan simple y tan feliz se convierte en un desafío, una confrontación con los estándares de la belleza.

Además de los factores físicos y estéticos, hay otra cuestión a observar en el acto de sonreír. Para que una persona sonría, debe tener razones para ello. Si su salud mental no es buena, si padece depresión, ansiedad u otras enfermedades de este tipo, es probable que no sonría con frecuencia, aunque tenga la capacidad física para hacerlo.

Al observar todos estos factores, puede comprender qué impide que una persona sonría de forma natural. Aunque estas realidades presentadas son muy diferentes a la imagen que tenemos sobre el acto de sonreír, hay formas de sortearlas. ¿Alguna vez te has parado a pensar que es posible mostrar alegría y felicidad incluso sin sonreír?

Las palabras, los abrazos y las miradas son una forma de mostrarle a alguien que estamos felices con algo, que nos sentimos bien o que sentimos gratitud por algo que ha hecho. No necesitamos sonreír para trasladar buena energía a quienes nos rodean. Incluso las obras de arte que producimos y las canciones que escuchamos pueden mostrar cómo nos sentimos.

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Por eso, es importante que busque ayuda médica si siente que no puede sonreír, ya sea por una razón física, emocional o estética. De esta forma, será posible comprender su estado y trabajar para mejorarlo. ¡Pero asegúrate de que hay otras formas de traducir tus sentimientos y que la dificultad de abrir una sonrisa no debe impedirte ser cada día más feliz!