Trabajo a distancia: los pros y los contras

Trabajo a distancia: los pros y los contras

El trabajo a distancia es uno de los nuevos fenómenos de nuestra cultura. Pero una mayor autonomía del trabajador también puede tener un efecto invasivo y arruinar su mundo social. Al mismo tiempo, podría empobrecer su trabajo desde el punto de vista intelectual.

En los últimos años el mundo del trabajo ha cambiado considerablemente. Una de las transformaciones más importantes es la irrupción y masificación del trabajo a distancia. Hoy en día es un modo que está presente prácticamente en todo el mundo. Y se espera que sea el modo dominante en el futuro.

El trabajo a distancia ofrece enormes beneficios: ahorra un tiempo valioso cuando se viaja de un punto a otro, además de reducir el tráfico rodado y, por lo tanto, la contaminación del aire. En principio, permite una mayor flexibilidad en la organización del tiempo y da al trabajador una mayor autonomía.

Sin embargo, trabajar a distancia también presenta varios problemas. Entre otras cosas, trabajando solo. No hay ningún colega al lado con el que discutir nada o bromear durante el descanso. Las otras comienzan a ser una presencia abstracta y meramente funcional.

Esto plantea preguntas sobre el futuro de las empresas. ¿Ya no habrá contextos de colaboración? ¿Qué consecuencias tendrá la falta de contacto con los colegas, que muy a menudo ayuda a resolver los problemas y a aportar nuevas ideas?

Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres ir lejos, ve junto a él.

-Un proverbio africano…

Los pros del trabajo a distancia

Trabajar a distancia ofrece ventajas muy importantes. La primera de ellas, ya mencionada, es la posibilidad de ahorrar un tiempo valioso, normalmente desperdiciado en viajes. Esto también ahorra dinero y energía emocional.ya que no habrá necesidad de lidiar con el frenesí típico de las grandes ciudades. Por lo tanto, es más barato para el trabajador, la empresa y la sociedad.

Por otro lado, con el trabajo a distancia (también llamado teletrabajo) los límites geográficos se derrumban. Una persona puede trabajar desde cualquier lugar del mundo, para cualquier compañía en el mundo. La empresa sale ganadora, porque esto le da acceso a perfiles aún más cualificados. Y el trabajador puede acceder a un mercado laboral mucho más amplio.

El teletrabajo, en particular, ofrece un amplio margen de autonomía al trabajador. Tendrá más oportunidades de ocuparse de los horarios y de evitar otras fuentes de presión que suelen estar presentes en el trabajo que se realiza. Por ejemplo, tendrá que invertir menos en ropa de oficina. Al mismo tiempo, podrá diseñar su entorno de trabajo de forma que le resulte más cómodo. Finalmente, el trabajo a distancia hace que el trabajador sea más independiente.

Las desventajas del teletrabajo

Si bien el trabajo a distancia proporciona una mayor autonomía, también requiere una fuerte autodisciplina. No hay ninguna figura encargada de controlar rígidamente el trabajo realizado y esto podría llevar a algunas personas a la desorganización. Algunas personas son incapaces de repetir la rutina de la compañía cuando están en casa. El desorden y la inestabilidad serán los aspectos predominantes.

Ya que no sales de casa todos los días, en algunos casos los problemas domésticos terminan interfiriendo con el trabajo. No existe una línea divisoria con el contexto familiar y si el entorno no es saludable, podría tener consecuencias negativas en el rendimiento. También es posible que haya más interrupciones y distracciones en casa que en el trabajo. Esto podría afectar a una mayor pérdida de tiempo dedicado a otras actividades.

Por otro lado, hay un grupo de colegas que están físicamente presentes y con los que se puede contar. Esto podría empobrecer la vida social y causar un sentimiento de soledad.

Al mismo tiempo, puede perjudicar el trabajo, porque puede dar lugar a menos estímulos cognitivos y emocionales. Como resultado, el trabajo podría sufrir, así como la predisposición al trabajo en equipo.

Un modelo en desarrollo

El trabajo a distancia es un modo relativamente nuevo (principalmente asociado con la informática, aunque mirando hacia atrás en la historia encontraremos otros casos anteriores, como en el caso de las costureras).

Nos encontramos en una etapa en la que los métodos y procesos relacionados con esta modalidad de trabajo están todavía en proceso de definición y perfeccionamiento, para obtener el máximo beneficio. En el mundo de la informática, de hecho, todavía no hay un interés particular en resolver los problemas relacionados con este modo de trabajo.

La distancia no debe ser un límite para las experiencias de colaboración e integración.que son la base de la innovación. Hoy en día predomina la estructura llamada «pulpo», en la que hay una cabeza de la que se ramifican los tentáculos, de la que proceden todos los componentes y a la que pertenecen todos los componentes. Este aspecto tendrá que cambiar con el tiempo.

En una situación ideal, el trabajo a distancia no debería ser sinónimo de trabajadores aislados y solitarios obligados a vivir una invasión de trabajo en su vida privada. Hay muchos aspectos que deben ser mejorados, el teletrabajo es un desafío para las empresas y para aquellos que se ocupan del bienestar organizativo de la empresa. Ciertamente esperamos respuestas efectivas a estos desafíos dentro de unos pocos años.