¡Vigoriza tus energías! Relajarse es necesario

En días tan ocupados, nos olvidamos de lo fundamental que es relajarse y recuperar energías para seguir adelante.

A medida que cumplimos con las expectativas del mundo exterior, nos volvemos cada vez más insensibles a nosotros mismos y a nuestra energía vital. No olvides que nuestro cuerpo es una máquina y toda máquina necesita descanso y mantenimiento diario.

En tu libro Cristina Cairo te enseña a desconectarte del mundo exterior y revitalizar tus energías, cumpliendo con tus tareas diarias y, al mismo tiempo, valorando el bienestar de tu organismo.

Relajación de Cristina Cairo

Desde hace más de veinte años, al finalizar las clases de gimnasia o estiramiento, aconsejo a mis alumnos que hagan la relajación necesaria.

Sin embargo, descubrió que una parte de ellos nunca había hecho ningún tipo de relajación.

Algunos reciben la afluencia de energía vital y duermen profundamente, mientras que otros, inquietos, no pueden permanecer inmóviles por solo cinco minutos, lo que revela su tensa vida diaria y lo lejos que están de sí mismos.

Cuanto más nos alejamos de nuestro centro (núcleo o esencia), más nos perturban los problemas cotidianos y más insensibles nos volvemos a las intuiciones cuando las necesitamos.

Tenemos una gran demanda en el mundo exterior y, a medida que respondemos a su llamado, perdemos la capacidad de discernir entre lo que está bien y lo que está mal. Esto nos pone tensos e inseguros y nos lleva al miedo, los celos, la ira, el resentimiento, emociones que provocan contracciones musculares en todo el cuerpo, resultando en una serie de trastornos, no solo en lo que respecta a la parte fisiológica, sino también también anatómicamente: una gran parte de los nervios y vasos sanguíneos quedan prácticamente estrangulados por la musculatura tensa y es cuando la circulación sanguínea no puede correr libremente por órganos, piel, músculos, articulaciones, ramas nerviosas de la columna, vasos, arterias y principalmente por el cerebro.


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Cuando hay una falta de riego sanguíneo al cerebro, este no recibe el oxígeno necesario para su correcto funcionamiento, provocando pérdida de memoria, cansancio, desmayos, mareos, pensamiento lento, confusión mental y emocional, precipitaciones de comportamiento, pérdida de contacto. con la realidad, resultando en más tensiones y frustraciones debido a la lucha interna por entender conscientemente estos trastornos. En anatomía, la tensión muscular provoca el “aplastamiento” de vértebras y articulaciones, forzado por músculos excesivamente tensos y contraídos.

A veces solo notamos estos problemas cuando el dolor en la espalda, las articulaciones, la desviación de la columna vertebral, los esguinces, los puntos en el pecho, el dolor en los brazos y las piernas, las plantas de los pies se vuelven hipersensibles, las nalgas «hacia adentro», los hombros caídos hacia adelante, el abdomen estrés y otros problemas que ocurren debido a la falta de relajación.

Con todos estos síntomas, la energía vital, que debe correr libremente por el organismo, se ve comprometida hasta el punto que, como en un círculo vicioso, provoca problemas aún más graves como enfermedades crónicas, envejecimiento prematuro, mal humor, frigidez, impotencia, trastornos mentales y distanciamiento psicológico y gradual de Dios -o Energía Cósmica-, verdadera fuente de vida.

Para ser feliz, bella, joven y saludable, necesitamos practicar la relajación consciente.

Solo así podremos entender cómo se renueva nuestra fuerza interna y externa: con el acto de relajarnos y respirar, los vasos sanguíneos distribuyen oxígeno y partículas energéticas que desbloquean los meridianos y chakras de nuestro cuerpo astral.

Comprende que somos un todo y no solo materia compuesta de carne, huesos, venas, músculos, células, etc. También somos la energía que mueve la vida y anima nuestro ser.

Si solo cuidamos el cuerpo, se sentirá incompleto y débil. Si solo nos preocupamos por el espíritu, el cuerpo perderá la razón de su existencia.

La relajación es un trabajo holístico, armónico, que activa todos los cuerpos -físico, astral, etéreo y espiritual- que tenemos y nos hace volver al centro de nosotros mismos, en busca de las respuestas que nuestra conciencia nunca encontraría en el mundo externo, porque en él se proyectan nuestros pensamientos, palabras y comportamientos.

Por tanto, podemos cambiarlo, siempre que primero cambiemos nuestro interior y transformemos nuestras creencias primarias y erróneas.

Relajarse es soltarse de todo y de ti mismo, dejar que la razón se aleje por unos instantes, hacer que la humildad y la docilidad invadan tu espíritu, transportándote a tu verdadero ser, que es suave, tranquilo, alegre, confiado. , sincero y perdonador con facilidad.

Con este nuevo estado de ánimo estarás libre de las exigencias, miedos e inseguridades y verás los acontecimientos sin dramatismo y seguro de que todo puede cambiar.

Acepte que el orgullo es un serio obstáculo para que una persona se relaje. Si no logra la relajación completa, por lo tanto, no podrá alcanzar la condición necesaria para meditar.

Por tanto, vivirás eternamente a costa de tu propio sufrimiento.

Sepa que solo cinco minutos pueden mejorar proporcionalmente su calidad de vida. ¿Así que por qué no intentarlo?

Cuanto más ejerza la relajación, más se convertirá en parte de su vida, por costumbre. Puede hacer esto entre los descansos del trabajo o en casa, antes de acostarse.

Establece los momentos en los que pretendes practicar tus ejercicios de relajación.

Comuníqueselo a los miembros de su familia e indique el espacio que necesitará.

Al principio se sorprenderán de tu nuevo comportamiento, pero probablemente tendrás la compañía de otros familiares e incluso amigos cuando se den cuenta de los beneficios que también obtendrán de la relajación.

Implica respeto, con cariño y firmeza, nunca los obligues a acompañarte en tus ejercicios. Tenga en cuenta que todos tenemos nuestro libre albedrío y el momento adecuado de maduración: todo sucede en su momento, en todos los sentidos. Así que piensa en relajarte. Con el tiempo, todos notarán lo tranquilo que te vuelves, menos controlador, paciente, más sensato, alegre, dispuesto, joven, sano y en excelentes condiciones psicológicas, garantizándote mejores beneficios económicos.

¿Qué tal si la relajación no es un buen negocio?

Si has entendido todo lo anterior, prepárate para relajarte y descubrir lo gratificante que es estar bien contigo mismo, ser recibido, en cuerpo y alma, por la energía de la paz profunda.

¡Vigorice sus energías ahora!”.


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