Vivir con una persona alexitimica

Vivir con una persona alexitimica

Vivir con una persona alexitimica es un reto porque no puede decodificar sus sentimientos. Este rasgo de personalidad es la base de muchas crisis emocionales.

Vivir con una persona alexitimica no es fácil. Después de todo, muy poca gente puede acostumbrarse a la falta de un «Te amo» o «¿Cómo estás?» El alexitimico, a diferencia de lo que podríamos pensar, tiene sentimientos, pero no puede expresar con palabras ese mundo interior suyo hecho de afectos y emociones que le bloquean y le angustian.

Nick Frye-Cox, un médico de la Universidad de Missouri, realizó un estudio sobre el tema. Nos invita a reflexionar sobre el hecho de que gran parte de las rupturas emocionales serían causadas por la alexitimia. Son situaciones en las que la pareja no se siente apreciada, en las que lejos de apreciar el verdadero amor, sólo se siente frialdad e incluso lujuria.

La comunicación emocional es la base de un vínculo saludable. Necesitamos a alguien que esté a nuestro lado, queremos socios emocionalmente activos, figuras receptivas y expresivas que entiendan la reciprocidad, que ofrezcan esos refuerzos capaces de validar la relación, para cultivar el afecto y el compromiso diario.

La persona alexitimica no siempre puede hacerlo, y no porque no quiera, sino porque carece de las herramientas para responder a lo que siente. Es como tratar de hablar a través de un lenguaje que ignora, como si viviera en una dimensión nebulosa donde la dimensión emocional fluye de manera imprecisa.

Para afrontar esta situación de la mejor manera posible, nos será útil conocer este perfil. Vivir con una persona alexitimica puede ser a veces doloroso, pero es posible aplicar algunas estrategias útiles a este respecto.

«La gente alexitimica se siente sola. No tienen los medios para comunicar sus sentimientos, y eso destruye la mayoría de sus relaciones».

-Nick Frye-Cox.

¿Cómo es una persona alexitimica?

En primer lugar, es bueno dejar claro que una persona alexitimica no es psicopática. De la misma manera, no todos los perfiles alexitimicos tienen un desorden psicologico.. En realidad, estamos hablando de un rasgo de personalidad identificado en 1976 por John Nemiah, un psicoanalista americano.

La Escala de Alexitimia de Toronto (TAS-20), que mide las siguientes dimensiones, se utiliza para reconocer a una persona con alexitimia:

  • Dificultad para reconocer y describir los sentimientos.
  • Problemas de interpretación y distinción de las emociones propias.
  • Tendencia al conformismo social.
  • La persona asume que nadie puede comprenderla y esto a veces causa frustración.
  • Evita hablar de los aspectos íntimos de su vida, de lo que siente.…pensar o que le pasó a ella. Prefiere las conversaciones livianas, relacionadas con actividades, pasatiempos, aspectos objetivos.

Un estudio realizado en la Universidad del País Vasco estima que este perfil se puede asociar con el 15% de la población.

¿Cómo se vive con una persona alexitimica?

A menudo hay quienes caen en el error de pensar que la persona alexitimica no se enamora: no es cierto. Este perfil siente la necesidad de afiliación, de crear una familia, de amar y ser amado..

Como señala el neurólogo Pablo Irimia, «el alexitimista es un ser sensible, pero no es capaz de expresar con palabras y según el contexto lo que siente». Así que veamos qué estrategias ayudan a vivir con una persona alexiímica.

Lo que no se dice con palabras se expresa a través de otros canales

El amor, el afecto, la complicidad y la admiración pueden expresarse de muchas maneras y no sólo con palabras. Para poder vivir con una persona alexiímica, debemos entender que le será extremadamente difícil verbalizar sus sentimientos. Sin embargo, podemos percibirlos en su mirada y en su lenguaje no verbal.

Un canal a menudo utilizado por muchos alexiímicos es el de la escritura.. La pareja debe encontrar una manera de reflejar estos sentimientos.

La comunicación física es esencial para vivir con la alexitimia

Collin Hesse, profesor de comunicación de la Universidad de Missouri, ha realizado varios estudios en los que ha identificado un aspecto interesante. La persona alexitimica responde bien al contacto físico, caricias, abrazos, besos, etc.. La adopción de este tipo de lenguaje a diario puede facilitar la comprensión.

Cuando faltan palabras, es bueno recurrir a gestos muy emotivos. La empatía, la conexión y, sobre todo, la ansiedad se alivian. Está claro que la pareja sufre, pero también lo hace la persona alexiímica que no sabe cómo comunicarse.

Caminos terapéuticos para mejorar la convivencia

La alexitimia no tiene cura porque es un tipo de personalidad, no un trastorno clínico. Por lo tanto, para vivir con una persona alexitimica es necesario confiar en el terapeuta para mejorar la relación, para tener las herramientas con las que optimizar la comunicación. Los enfoques más interesantes en este sentido son:

Salvaguardar la integridad emocional cuando se vive con una persona alexiímica es imposible.

Vivir con un alexitimico es agotador. Esto es por una razón obvia: mucha gente se cansa de darse a sí misma sin recibir nada a cambio, sin ver ninguna mejora.

Es importante salvaguardar su salud psicológica. Como ya se ha dicho, vivir con una persona alexitimica suele ser una causa de gran sufrimiento (para ambos). Por lo tanto, a veces no hay otra opción que la de reflexionar sobre la propia relación y tomar una decisión.

Sin embargo, uno no debe irse sin antes luchar por la relación. Muchas parejas, de hecho, han logrado encontrar las herramientas adecuadas para crear su propio lenguaje a través del cual se sienten apreciados; sin embargo, esto sólo es posible cuando las brechas no son excesivas y hay cooperación entre los dos socios.

  • Berenbaum, H. y Prince, J.D. (1994). La alexitimia y la interpretación de la información relevante para las emociones. Emoción y Cognición, 8(3), 231-244.
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  • Preece, D., Becerra, R., Robinson, K., & Dandy, J. (2018). Evaluación de la alexitimia: Propiedades psicométricas e invariabilidad factorial de la Escala de Alexitimia de Toronto de 20 elementos en muestras no clínicas y psiquiátricas. Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment, 40(2), 276-287. doi:10.1007/s10862-017-9634-6
  • Nemiah, J. C., Freyberger, H., & Sifneos, P. E. (1976). Alexitimia: Una visión del proceso psicosomático. En O. Hill (Ed.), Modern trends in psychosomatic medicine, Vol. 3 (pp. 430-439). Londres, Reino Unido: Butterworths.